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Maximiliano, el emperador que aprendió náhuatl y defendió a los indígenas

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Maximiliano de Habsburgo quiso aprender más del país que le tocó gobernar por un golpe de suerte. Para ello, aprendió náhuatl y promovió su uso.

Maximiliano de Habsburgo es uno de los personajes más polémicos de la historia de México, principalmente por haber encabezado un gobierno extranjero en el periodo poscolonial. Por ello, Maximiliano es considerado un símbolo de traición a la patria y falta de nacionalismo, sin embargo, como individuo es admirado por sus capacidades intelectuales y sensibilidad, lo cual le permitió profundizar en la cultura mexicana.

De acuerdo con sus biógrafos, Maximiliano –hijo de Francisco Carlos de Austria y Sofía de Baviera– vivió una infancia enfermiza, lo que no evitó que desarrollara su vocación por el estudio de la botánica y el paisajismo. Su propia madre lo describía como su hijo más soñador y cariñoso, por lo que jamás se pensó que podría llegar a gobernar una nación.

Del mismo modo que sus hermanos, Maximiliano se formó académicamente con tutores particulares. A la edad de 17 años tenía cincuenta horas de clases a la semana donde aprendía artes, filosofía, derecho canónico y equitación. También se formó como políglota, pues aprendió alemán, inglés, francés, italiano, húngaro, polaco, rumano y checo. Como adulto estudió inglés y portugués.

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El emperador que estudiaba náhuatl

Tras su llegada a México el 28 de mayo de 1864, el emperador de las fuerzas conservadoras inició un proceso de acercamiento con los pueblos originarios bajo su gobierno. Contrario a lo que suele pensarse, algunas políticas del Segundo Imperio fueron progresistas. Por ejemplo, se redujo la jornada de trabajo, se crearon instituciones ejidales y campesinas, y se puso atención a los abusos contra los indígenas en las haciendas.

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Asimismo, el emperador Maximiliano se mostró interesado en las culturas de México, por lo que promovió el náhuatl como una lengua oficial del Imperio, pues deseaba que se hablara más. Para lo anterior contrató al maestro Faustino Chimalpopocatl, quien se convirtió en su traductor y mentor de náhuatl. El amor de Maximiliano por la lengua de los mexicas fue tal, que incluso emitió dos decretos bilingües.

Sobresale el decreto legal del 16 de septiembre de 1866, en el que hace un fallo legal a favor de los indígenas. Lamentablemente todo quedaría en un simple escrito y no se traduciría en hechos, pues el emperador moriría fusilado un año después por las fuerzas del presidente Benito Juárez.

¿Quién fue el maestro de náhuatl de Maximiliano?

Como ya se mencionó, durante la incursión de Maximiliano en el náhuatl destacó la figura de Faustino Chimalpopocatl Galicia, quien nació en 1805 en el seno de una familia privilegiada desde la época prehispánica.

Se licenció en derecho, pero pasó su vida estudiando y enseñando sobre el náhuatl en instituciones de renombre como el Colegio de San Gregorio, especializado en el náhuatl, y en la Real y Pontificia Universidad de México. También fue investigador de lenguas prehispánicas en la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

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Tras el asesinato de Maximiliano, Chimalpopocatl se vio obligado a exiliarse en Francia durante un tiempo, pues fue acusado por intelectuales liberales de traición a la patria. Debido a ello también su obra tuvo un carácter marginal, por lo que no se estudió ni difundió durante muchos años. Falleció en 1877.

Obras:

  • Silabario de idioma mexicano (1849)
  • Epítome o modo fácil de aprender el idioma náhuatl o lengua mexicana (1869)

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autor Filósofo por formación. Contempla el alma e imaginación de México.
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