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Murales ocultos en la vida cotidiana de la CDMX

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Ciudad de México
Murales ocultos CDMX
© Pinterest

Escápate un fin de semana:

Street Art Hotel Roma, el hotel en la Roma que es una obra de arte viviente

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México convirtió los muros en memoria, transformando calles, escuelas y edificios públicos en un archivo vivo donde el pasado, la identidad y la protesta siguen dialogando con quien se detiene a mirar

Desde templos escondidos a mercados bulliciosos, estos murales revelan una historia que no siempre está a la vista

El muralismo mexicano nace tras la Revolución Mexicana, en un país que necesitaba reconstruirse no solo en lo político, sino en lo simbólico. La gran pregunta era cómo contar la historia a una población mayoritariamente analfabeta. La respuesta fue radical: llevar la historia hecha arte a los muros públicos que en algún momento quedaron casi en el anonimato, y que ahora te los presentamos como murales ocultos CDMX.

Es así que por el impulso de la Secretaría de Educación Pública de José Vasconcelos en 1921 se comisionaron a distintos artistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros para concretar esta tarea muralista que da origen al Movimiento Muralista Mexicano, que narra la historia del país en espacios abiertos.

Accio IA Imagen Ilustrativa

Murales ocultos CDMX: más que decoraciones

Así fue como los muros se transformaron en lienzos, donde se retrata una narrativa visual con impacto social y político de la conquista, de los pueblos originarios, de la lucha obrera y del México moderno, transformando espacios como mercados, hospitales, escuelas y edificios gubernamentales para ponerlos alcance de todos.

Los murales en México son documentos públicos que siguen vigentes porque hablan de identidad, desigualdad, historia y resistencia, donde no están necesariamente en museos ni en rutas oficiales, sino en lugares cotidianos, esperando a que alguien levante la mirada. Te contamos sobre algunos de estos murales, para que los explores por primera vez o los revivas si ya los conoces.

e.mimiro

Medicina prehispánica: saberes que resisten

No te imaginarías que caminando sobre la calzada de Tlalpan, cerca del metro General Anaya, de pronto te encontrarías con este mural espectacular dando color a los pasos del día a día de las personas. Y es que este mural comparte una vista exterior y otra interior donde elementos prehispánicos le dan forma a las técnicas de medicina herbolaria y tradicional que se realizaban en aquella época. El mural se realizó en 1954 por José Chávez Morado, guanajuatense que formó parte del Movimiento Muralista. En tiempos recientes hubo un trabajo de restauración y se abrió al público como una cafetería, donde al tiempo de disfrutar de este regalo visual, también puedes saborear un rico café.

Dónde: Calzada de Tlalpan 1779, San Diego Churubusco.

Murales ocultos CDMX
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Mercado Abelardo Rodríguez

Se inauguró en 1934 y concebido como un espacio integral que incluía servicios comunitarios como guardería, registro civil y el aún activo Teatro del Pueblo, donde también se resguardan varios de sus murales. Desde su origen, este lugar se pensó como un punto de encuentro entre la vida cotidiana y la cultura, siguiendo el impulso social y educativo que dejó la posrevolución. El mercado tuvo la intervención de un grupo de artistas formados bajo la influencia de Diego Rivera, quien además supervisó el proyecto. Entre los muralistas que participaron destacan Pablo O’Higgins, Ramón Alva de la Canal, Antonio Pujol y Isamu Noguchi, entre otros. Este sigue siendo uno de los espacios donde el muralismo se mezcla con los sonidos de la vida diaria, casi escondidos entre puestos y pasillos narrando luchas sociales y escenas populares.

Dónde: calle República de Venezuela s/n, colonia Centro.

Museo de la Ciudad de México: la habitación de Joaquín Clausell

A diferencia de los grandes murales públicos que buscan educar o narrar una historia colectiva, este espacio es más íntimo. Clausell pintó directamente sobre muros y techos sin un plan definido. El artista pintó en la también llamada ‘torre de las mil ventanas’ sin permiso, sin boceto previo, sin intención de terminar la obra. Subía a este espacio (su estudio personal) dentro del antiguo Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya, hoy Museo de la Ciudad de México y dejaba que el impulso guiara el trazo. Muros, techos, rincones. No hay un solo punto de inicio ni de cierre porque las pinceladas se enciman, se contradicen, se expanden como si la pintura no cupiera en sí misma. Hay paisajes, formas abstractas, rostros insinuados; todo aparece y desaparece en una especie de caos controlado que rompe con la solemnidad del muralismo tradicional. Un lugar interesante por descubrir.

Dónde: José María Pino Suárez 30, Centro Histórico, CDMX.

CulturaCiudadMx

Primaria en la colonia Portales: el hallazgo de Juan O’Gorman

En la Escuela Primaria Carlos A. Carrillo, en la colonia Portales de la Ciudad de México, se resguardan al menos 5 murales que pertenecen a Juan O’Gorman realizados en 1934 y que durante décadas permanecieron ocultos tras al menos 7 capas de pintura y yeso. El hallazgo se hizo por María de las Mercedes Sierra Kehoe, académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán en el año 2023. En su época, el impacto de estos murales fue tal que solo permanecieron visibles un año, porque consideraron su narrativa violenta y con un marcado discurso anticlerical, lo que generó rechazo y los mandaron a cubrir con cal. Así, quedaron ocultos durante décadas, convertidos en un testimonio silenciado de una época donde el arte no solo representaba la realidad, sino que también la confrontaba.

María de las Mercedes Sierra Kehoe

Apocalipsis: la visión de José Clemente Orozco

La Alegoría del Apocalipsis que se encuentra en la bóveda del Templo de Jesús Nazareno, en la calle República de El Salvador es un mural que no mucha gente conoce. La obra es singular por su historia, que cuenta que la Sociedad de Estudios Cortesianos le había solicitado pintar una obra sobre la Conquista, pero Orozco decidió pintar en su lugar un apocalipsis, una visión crítica y turbulenta del fin bajo la influencia de los horrores de la Segunda Guerra Mundial y con una narrativa más cercana a la condición humana. Se encuentra en el lugar donde reposan los restos de Hernán Cortés, junto al histórico Hospital de Jesús en una zona donde, según la tradición, ocurrió el primer encuentro entre Moctezuma y Cortés.

Dónde: República de El Salvador, esquina con José María Pino Suárez, colonia Centro.

Yaconic

Biblioteca de Azcapotzalco: Fray Bartolomé de las Casas

En este lugar se encuentra El paisaje de Azcapotzalco, el primer mural de Juan O’Gorman, pintado cuando apenas tenía 20 años, en 1926. La obra retrata un entorno industrial y urbano en transformación, con fábricas, chimeneas y escenas cotidianas que reflejan el México moderno que comenzaba a tomar forma. Es una pieza íntima y fundacional donde se asoman las ideas que después definirían al muralismo, como la conexión entre espacio, sociedad y educación. Verlo hoy es como mirar el punto de partida de una de las corrientes artísticas más importantes del país, escondido en un rincón donde pocos imaginan que empezó todo.

Dónde: Morelos y Pavón en el centro de Azcapotzalco, CDMX.

Biblioteca Azcapotzalco

Templo de Porta Coeli

El Templo de Porta Coeli resguarda uno de los conjuntos murales más inesperados de la ciudad con ocho impresionantes composiciones de inspiración bizantina que transforman por completo el interior del recinto. A diferencia del muralismo social y político que domina gran parte de la narrativa mexicana, donde el lenguaje es profundamente espiritual: fondos dorados, figuras hieráticas, rostros solemnes y una iconografía que remite directamente al arte sacro de Oriente. Los murales se crearon por el artista mexicano Manuel Pérez Paredes entre 1969 y 1974.

Dónde: calle Venustiano Carranza 107, colonia Centro.

Enrique Esquer Duarte

Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada

Otro lugar que te sorprenderá es esta biblioteca que además de contar con 86.350 títulos y 114.852 volúmenes, los muros se convierten en un manifiesto visual gracias al mural de más de 2,000 m², La Revolución y los Elementos. Realizado por Vlady (Vladimir Viktorovich Kibalchich Rusakov) entre 1972 y 1982, envuelve muros, bóvedas y columnas en una narrativa compleja donde conviven historia, política, cuerpos y símbolos.

Dónde: República de El Salvador 49, Centro Histórico, CDMX.

Murales Ocultos CDMX
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Estos son algunos murales ocultos por conocer y si te falta alguno no dudes en visitarlo, porque los murales siguen siendo un diálogo abierto con la ciudad.

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autor Comunicóloga; admiradora del México colorido y dicharachero que se engrandece de tradiciones y su gente.