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Restauración del plano parcial de la Ciudad de México

Al ser confiscadas las posesiones del señor Lorenzo Boturini fue encontrado, formando parte de su colección, el Plano parcial de la ciudad de México, también conocido como Plano de papel de maguey, desconociéndose de qué manera llegó a sus manos.

Foto:
México Desconocido

México Desconocido

El conjunto que formaba la colección quedó bajo custodia en la Secretaría del Virreinato, pasando después al Museo de Antigüedades Mexicanas. En 1822, un tal Mr. Bullock intenta comprarlo junto con otros valiosos documentos; no logra su objetivo pero consigne que se los presten bajo la promesa de llevarios a Londres para hacer copias y posteriormente regresarlos junto con unos ejemplares de las reproducciones. Setenta y un años después, en 1893, se publicó la primera reproducción.

Como Bullock no regresó el plano ni los códices (entre otros, se encontraba la Tira de la Peregrinación), fue necesarlo que se gestlonara diplomáticamente la devolución. El Plano parcial de la ciudad de México mandado hacer según Bullock, pero sin ningún fundamento, por Moctezuma para Cortés- está e laborado en papel de corteza y mide 2.38 m por 1.68 m. Se encuentra clasificado como documento cartográfico, se refiere a Tenochtitlan o Tlatelolco, y corresponde al siglo XVI; en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia tiene el número 35-4.

Presenta una sección de la Gran Tenochtitlan lirriitada al oriente y al poniente por dos caminos de color ocre, sobre los cuales se ven huellas de pisadas; de norte a sur, se aprecian var las calles marcadas igualmente con color ocre, y otras con canales de color azul, que alternándose forman parcelas con un calli ("casa”), al modo indígena, sobre el que se encuentra una cabeza humana ( la del propietario) con su nombre jeroglifico y escrito también en español. Del lado derecho, en sentido vertical, están representados varios personajes sentados en icpalli ("asiento de tule") cubiertos con mantas azules, propias de la realeza, y tocados con el copilli o”diademareal".

Frente a la línea de personajes, está representada una iglesia que ostenta el nombre de Santa Maria, y a la izquierda de la anotación de oriente; en la parte superior del mapa se seña la el norte y del lado izquierdo otra vez se marca el oriente. La parte central del plano ya no existe. Generalmente, en la época colonial los códices de tierras tenían como fin asegurar la posesión de terrenos. Eran documentos de carácter legal que acreditaban el derecho de propiedad. El plano está constituído por tiras de papel de corteza de 31cm de ancho, con un largo variable.

En este códice pueden apreciarse cuatro capas superpuestas, y en las zonas dañadas, de una a tres. El documento estaba adherido a un papel ente lado y fijado a un bastidor con tachuelas, algunas de las cuales perforaron el original; hay un gran faltante en la parte central y muchos otros en las áreas donde había marcas de dobleces, antes y después de colocado el papel ente lado. Así mismo, había deformaciones en las diferentes capas de papel que producían tensiones, las cuales de no haberse combatido hubieran causado en el futuro roturas; presentaba abrasión, suciedad, manchas de humedad, tinta, etcétera.

Antes de la restauración, se efectuaron las pruebas necesar las para identificar los materiales, obteniéndose los siguientes resultados: Soporte: papel de corteza Color negro: negro de humo Color gris:”aguada" de negro carbón Colores café y ocre: óxidos de hierro Color azul: azul maya, mezcla de arcil la, atapulguita con índigo Color rolo: mezcla de rojo de cochinil la y cinabrlo Tintas: férricas Para s elecclonar los materiales de restauración, se an alizaron y probaron varios papeles de corteza; se eligió como soporte el xalámatl grande, por ser resistente y tener color y textura diferentes del original; los dos materiales son afines, por lo cual ”trabajan" igual, y son fácilmente distinguibles por la diferencia de color. Para integrar las lagunas se escogió papel de corteza de mora, y para la parte central, x alámatl limón por tener un color cercano al del original y una textura diferente que no dificulta su identificación.

Durante el tratamiento de restauración, se desmontó primero el bastidor; Luego se hizo una limpieza superfic l al para acabar con el polvo; mecánicamente, se fue quitando el papel ente lado en pequenas fracciones; se eliminaron las deformaciones, mediante presión, y se trataron las manchas. A causa del deterioro, el plano presentaba var las superposiciones de tiras de papel de corteza. Como ya menclonamos, en la parte central sólo había una capa de papel de corteza y en las otras áreas, había cuatro, razón por la cual la parte central se veía hundida.

Se procedió a voltear el plano para injertar, en el reverso, papel de corteza x alámatl limón, de cuyas características ya hemos hab lado, colocando sucesivamente todas las capas de papel de corteza actu al que fueron necesar las hasta lograr la nive lación del plano. El papel de corteza de una sola pieza, de 3.20 x 2.50 m fue e laborado en x alámatl grande por artesanos de San Pablito Pahuatlán, Puebla a la manera tradición al, en una sola jornada. El papel de corteza se tensó en un bastidor temporal y se revisó la superficie para eliminar cualquier grumo y dejar una textura totalmente lisa; posteriormente se procedió a efectuar la unión del original con el nuevo soporte. Para mover el plano se colocó una mal la sobre él, y con un tubo PVC fue poco a poco enrollado; se colocó sobre el papel tensado; maldesenrollando la tercera parte, se fijó mediante peso para evitar cualquier movim lento. El adhesivo utilizado fue carboximetilc elulosa al 2%, el cual se aplicó en el papel nuevo y se fue mal desenrollando el plano fijando la parte central, previamente nive lada por la parte posterior.

Esta operación se repitió hasta terminar de adherir el plano, y luego se procedió a enrollar la tercera parte del plano que estaba sin adherir; fue enrollado hasta levantar aproximadamente 1cm de la parte ya adherida, se aplicó pegamento sobre el papel nuevo y se desenrolló el plano repit lendo la operación hasta fin alizar. Se colocó entonces sobre el plano ya laminado una mal la y un papel secante, y posteriormente se puso una tab la con peso encima hasta que secó totalmente. Una vez seco, se inició el injerto de faltantes empleando papel de mora, siguiendo las vetas naturales para integrarse estéticamente. Se cortó el papel laminado y se fijó mediante grapas en un bastidor 2 cm por lado más grande que el original, con el fin de dejar un margen para su protección. Las grapas se cubrieron con papel de mora y en la parte posterior se colocaron anclajes metálicos para fijar el plano en la Bóveda de Testimonlos Pictográficos de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, donde actualmente se encuentra. Con la restauración del Plano parcial de la ciudad de México se logró la recuperación de un valioso documento que había sido dañado por el descuido sufrido a través de los años.

Fuente: México en el Tiempo No. 2 agostro-septiembre 1994

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