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San Agustín de las Cuevas, el vaticano de la CDMX

Te invitamos a que conozcas el pueblo viejo de Tlalpan, el barrio mágico de San Agustín de las Cuevas

 San Agustín de las Cuevas, conocido más popularmente como el pueblo viejo de Tlalpan, es de esos rincones de la Ciudad de México que guardan celosamente ese sabor provinciano que tanto nos hace falta a los capitalinos, con esos aromas, sonidos y texturas de antaño siempre nostálgicos y bucólicos, que son como una parte de nosotros que se niega a desaparecer, porque en estos barrios está todo aquello que nos recuerda nuestra niñez, y también, son los lugares comunes de las historias de nuestros padres y abuelos. 
 
El Barrio Mágico de San Agustín de las Cuevas está enclavado en lo que desde tiempos prehispánicos era el magnífico bosque de Tlalpan, allí donde los Cuicuilcas, hace más de dos mil años, se abastecían de todo lo necesario para su vida cotidiana, por supuesto sin olvidar el lago de Xochimilco que está muy cerca de aquí. Desde los primeros años de la Colonia, los españoles se percataron de las bondades de este territorio fértil y empezaron con el trazo de las primeras calles y la construcción de las primeras haciendas y fincas. Sin embargo, no fue sino hasta los siglos XVII y XVIII que la zona fue alcanzando su estatus de pueblo y las características urbanas que hoy ostenta, es decir, decenas de capillas, templos, conventos y callejones empedrados se fueron sumando al paisaje urbano de Tlalpan, y las plazas, jardines, mercados y casonas le fueron dando su perfil definitivo.
 
Este perfil lleno de iglesias, conventos, sanatorios y la antigua Universidad Pontificia fue lo que hace que algunos de los pobladores de este barrio lo denominen como el pequeño Vaticano de la CDMX, un sitio apartado que resguarda 
 
 Nicolás Triedo.
Los callejones de San Agustín de las Cuevas
 
Para acercarse al centro del poblado, es decir a la Plaza de la Constitución, nada mejor que deambular por sus callejones empedrados de frondosas arboledas y muros centenarios. Ya sea por las calles de Madero, Moneda, Matamoros o por la del Congreso, por solo mencionar algunas, se van descubriendo espléndidas casonas de frondosos jardines, portales señoriales y patios centrales con fuentes y arcadas muy sevillanas.
 
En la calle de Matamoros, por ejemplo, es espectacular la finca de Capiotato del siglo XVIII con sus mascarones en la fachada, aquí vivió María Félix a mediados del siglo pasado. En la esquina de la calle Madero con avenida San Fernando está del mismo modo la Hacienda de San Agustín de las Cuevas del siglo XVIII donde vivió el expresidente Antonio López de Santa Ana, la propiedad conserva intacta toda su estructura y su espléndido jardín, hoy, el lugar se renta para bodas y eventos empresariales.
 
En la calle de Moneda, se yergue espectacular, la Casa de Moneda del siglo XVIII que hoy alberga una secundaria pública. Sobre la calle de Congreso, destaca una antigua casona que perteneció al Conde de Regla en el siglo XVIII y que hoy es sede de las oficinas del DIF, sus jardines, su fuente de “La Conchita” y sus interiores, pueden ser visitados en horas hábiles.
 
En esta misma calle, en una bella casona remozada, se encuentra el Museo de Historia de Tlalpan que presenta estupendas exposiciones temporales de artistas renombrados, en este mes de febrero y hasta principios del mes que viene se puede disfrutar de una estupenda exposición del fotógrafo Walter Reuter que fue un testigo privilegiado de la Guerra Civil Española, y después, ya en su capítulo mexicano, de interesantes eventos como lo fue la erupción del Volcán Paricutin en Michoacán.
 

 
El Mercado de La Paz
 
Sobre la calle de Congreso y justo a espaldas del Palacio Municipal, se encuentra el bello mercado de La Paz que es el lugar de encuentro por excelencia de todos los tlalpeños. El mercado fue inaugurado por Don Porfirio Díaz en el año de 1900, y posee un estilo muy europeo, con enormes arcos de acceso y elegantes fachadas de ladrillo rojo. Este mercado tiene la particularidad, entre otras cosas, de contar con espléndidos comederos con todas las especialidades mexicanas imaginables, es decir: barbacoa, carnitas, menudo, pozoles, birria, sopes, tacos, enchiladas, guaraches, y un gran etcétera. Justo enfrente del mercado, sobre la misma calle de Congreso, resulta muy interesante la Galería del Barrio de Tlalpan que siempre tiene actividades culturales y talleres para toda la familia, sus sesiones de cuenta cuentos en su tapanco son una delicia. 
 
La Plaza de la Constitución y el Templo de San Agustín de las Cuevas
 
El primer cuadro de San Agustín de las Cuevas, es la hermosa Plaza de la Constitución, habitada por frondosas arboledas y rodeada de varios edificios emblemáticos donde sin duda destaca el Templo de San Agustín que fue sede ni más ni menos de la boda más emblemática del siglo pasado, es decir, la de María Félix con Jorge Negrete. El edificio tiene sus orígenes en el siglo XVII y cuenta con una bella fachada barroca, una magnífica capilla dedicada a la Virgen del Rosario, un hermoso convento y un espléndido atrio arbolado que es el lugar de los encuentros dominicales. 

Del lado poniente de la plaza, destacan los portales con sus agradables terrazas para degustar un buen café o un antojito mexicano, asimismo, del lado oriente, es todo un emblema la Casa Frissac que hoy se encuentra en plena remodelación y que abrirá sus puertas en unos cuantos días. Construida a finales del siglo XIX, esta hermosa casona de estilo afrancesado, fue habitada por el expresidente López Mateos y su familia, después fungió como escuela privada y a principios del año 2000 paso a ser el Instituto Javier Barrios Sierra. Hoy la comunidad tlalpeña se beneficia con varias de las actividades culturales de la Casa Frissac – como la siguen conociendo los vecinos-  : clases de teatro, de artes plásticas, exposiciones plásticas y de fotografía, presentaciones de libros, etc. 
 
Antes de partir
 
No podrás irte de San Agustín de las Cuevas sin acercarte, en la Plaza de la Constitución, a la cantina La Jalisciense que hoy por hoy es todo un clásico, de hecho, lo es desde que la adoptara décadas atrás el intelectual, escritor y poeta tlalpeño Renato Leduc.
 
La cerveza de barril, la carne tártara y las tortas de aquí, son simplemente espectaculares. Otro rincón imperdible para esto de las caricias culinarias, es sin duda, sobre la avenida de San Fernando, el restaurante Quinta Ramón que es el más antiguo de Tlalpan con más de cien años de existencia. Aquí, por supuesto que el caldo tlalpeño tiene mucho que decir, y los chiles en nogada, las criadillas en salsa verde, el pescado en hoja santa y la arrachera, tampoco desentonan. 
 
En fin, regálate en el  Barrio Mágico de San Agustín de las Cuevas y descubre las nostálgicas atmósferas provincianas de este rincón privilegiado de nuestra gran urbe.
 
Como llegar
 
En transporte público, para llegar a San Agustín de las Cuevas, la mejor manera es tomar la línea dos del metro con dirección a Taxqueña y bajarse en General Anaya, desde allí hay que tomar los colectivos: La Joya, que llegan hasta el centro de Tlalpan. En coche, la manera más directa es irse por toda la avenida Tlalpan, después continuar por el viaducto Tlalpan hasta los señalamientos que te indican el centro de Tlalpan. 

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