San Baltazar Guelavila, donde el agua dulce y salada se encuentran en Oaxaca
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Manantiales salinos, un arroyo de agua dulce y una pequeña cascada forman parte de este recorrido entre piedras de colores y pozas naturales.
Entre los cerros de San Baltazar Guelavila, un arroyo conduce hacia Las Salinas, un paraje donde coinciden nacimientos de agua salada, corrientes de agua dulce y rocas de distintos colores. La visita combina una caminata por el cañón con pozas donde te puedes refrescar además de conocer una pequeña cascada que te invita a hacer una pausa. Si estás en la ciudad de Oaxaca, este lugar que se encuentra a una hora completará tu estancia con unas vistas espectaculares de la región.

Un paraje ligado a una comunidad zapoteca
Las Salinas pertenece a San Baltazar Guelavila, una comunidad zapoteca del municipio de San Dionisio Ocotepec, en el distrito de Tlacolula. Su historia aparece documentada desde las Relaciones Geográficas de 1580, donde se menciona como Quellabilla San Balthasar, entonces vinculada a Mitla.
Actualmente, la producción de mezcal y las artesanías forman parte de la vida local. Detenerse en el pueblo permite conocer ese contexto antes de continuar hacia el paraje: Las Salinas es parte de un territorio habitado y cuidado por la comunidad.

San Baltazar Guelavila, entre agua dulce y salada
El nombre del lugar tiene relación con sus nacimientos de agua salada y mineralizada. A ellos se suma el arroyo de agua dulce que atraviesa el cañón. Ambos tipos de agua coinciden en el paraje, de modo que sus características cambian según el punto del recorrido. La presencia de agua salada entre montañas tiene una explicación geológica: al circular bajo tierra, el agua puede disolver minerales de las rocas e incorporar sus sales; la evaporación también puede concentrarlas. Este proceso ayuda a entender la existencia de manantiales salinos lejos del mar.

Caminar, bañarse y llegar a la pequeña cascada
El recorrido sigue el arroyo y los pasos entre las rocas. Hay una pequeña cascada y pozas donde la caminata puede combinarse con un rato en el agua. Continúa la visita a fotografiar el cañón, observar las formas de la piedra y recorrer los alrededores. Para caminar con mayor comodidad, lleva calzado que se pueda mojar y tenga buen agarre, además de traje de baño, una muda, sombrero y agua para beber.

Hierve el Agua es parte del paisaje
Desde algunos puntos de la zona se distinguen las formaciones de Hierve el Agua. Sus cascadas petrificadas se formaron por la acumulación de minerales, principalmente carbonato de calcio, que los escurrimientos fueron depositando sobre las pendientes. Allí también quedan vestigios de un sistema de riego prehispánico, parte de la historia del aprovechamiento del agua en la región.
Existen caminatas que conectan Hierve el Agua con las Salinas, pero son recorridos exigentes que necesitan planeación y acompañamiento local. Si buscas una salida más tranquila, puedes concentrarte en el cañón y las pozas, sin añadir la travesía entre ambos sitios.

Cómo llegar a las Salinas en San Baltazar Guelavila, Oaxaca
Desde la ciudad de Oaxaca, toma la carretera federal 190 rumbo al Istmo, pasando por Tlacolula y Santiago Matatlán, y continúa hasta el desvío hacia San Baltazar Guelavila. Al llegar al pueblo, acude a la agencia municipal para confirmar el acceso y solicitar orientación o un guía. Desde el centro de la comunidad, el trayecto por terracería hacia Las Salinas toma aproximadamente media hora.
Vale la pena reservar tiempo para volver al pueblo, comer y acercarse a sus artesanías o a la tradición mezcalera de la comunidad, complementando tu visita a San Baltazar Guelavila.
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