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Arte y Artesanías

Todo lo que debes saber sobre el Palacio de Bellas Artes

29-09-2020, 1:39:49 PM
Ciudad de México
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© Ignacio Guevara

El 29 de septiembre de 1934 el Palacio de Bellas Artes abrió sus puertas. Aquí te contamos todo lo que debes saber sobre este majestuoso recinto emblemático de la CDMX.

En el Centro Histórico de la CDMX, en plena Alameda Central, se yergue majestuoso unos de los edificios más hermosos e icónicos de nuestra capital, y una de las casas de ópera más renombradas del mundo: el Palacio de Bellas Artes.

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Historia

Inaugurado el 29 de septiembre de 1934 después de varias décadas de gestación, y es que, el Palacio de Bellas Artes inició su periplo de edificación a finales del Porfiriato.

De hecho, la intención era que fuera inaugurado en 1910 para la celebración del Centenario de la Independencia de nuestro país, el recinto inició su construcción en 1904, y el proyecto fue diseñado y dirigido por el arquitecto italiano Adamo Boari (1863-1928), a quien también, se deben la construcción en nuestro país del Palacio Postal o Quinta Casa de Correos, que está a un costado del Palacio de Bellas Artes, y el Templo Expiatorio del Santísimo Sacramento de Guadalajara, que es una de las obras más importantes en nuestro país de estilo neogótico.

El Palacio de Bellas Artes y la Revolución Mexicana

Adamo Boari vino a México en 1902 invitado por el Presidente Porfirio Díaz para llevar a cabo algunos encargos que el primer mandatario tenía planeados para la celebración del Centenario de la Independencia de México.

El arquitecto italiano inició, en la Ciudad de México, con el Palacio Postal que es una joya del gótico-isabelino ese mismo año, y terminó la obra en 1907, el 17 de febrero el edificio es inaugurado por Porfirio Díaz.

Es pues, en 1904, cuando simultáneamente, el arquitecto Boari, inicia la construcción de Bellas Artes, que debería haber entregado los primeros meses de 1910, sin embargo, algunos problemas técnicos, como cuestiones de hundimientos, problemas económicos, y sobre todo por el inicio de la Revolución, la obra se ve interrumpida parcialmente.

Aunque continua muy despacio su construcción hasta 1916, año en que Boari tiene que salir del país por problemas políticos y sobre todo de presupuestos, sin embargo, deja más de 4 mil documentos y planos de la obra que años después serían claves para finalmente terminar la obra.

La estabilidad social y el arquitecto Federico Mariscal

No fue sino hasta 1931, cuando el país hubo alcanzado una estabilidad social y económica importante, después de los altibajos postrevolucionarios, que la construcción del Palacio de Bellas Artes fue retomada.

Esta vez, el proyecto quedó bajo el mando del prolífico y gran arquitecto mexicano Federico Mariscal, tres años después, el 29 de septiembre de 1934 el palacio fue inaugurado con la obra teatral: La verdad sospechosa de Juan Ruíz de Alarcón.

La arquitectura del Palacio de Bellas Artes

El Palacio de Bellas Artes abriga sobre todo, dos estilos arquitectónicos muy en boga a finales del siglo XIX y principios del XX:

  • Art nouveau, un estilo que maduró sobre todo en el periodo conocido en Francia como “fin de siécle” y “belle époque”.
  • Art decó, un estilo un poco posterior, es decir de los años veinte y treinta del siglo pasado, inspirado en las “Primeras Vanguardias”, esto es, en el cubismo, constructivismo y futurismo.

Tiene finalmente mucho que ver, el hecho de que el Palacio de Bellas Artes haya tardado 30 años en construirse, con que estos dos estilos se vincularan en lo que ha sido sin duda “un matrimonio muy feliz”.

El exterior, que fue sobre todo lo que trabajo Boari en la primera década del siglo pasado, tiene un estilo marcadamente art nouveau, y el interior, que fue terminado ya en los años treinta por Mariscal con sus aportaciones puntuales al proyecto original, tiene un estilo art decó.

Elementos arquitectónicos destacados

  • Es muy notable la fachada principal del edificio que está hecha con mármol de Carrara.
  • Los querubines y las esculturas que representan la música y la inspiración.
  • Las columnas y los balcones.
  • La cúpula espectacular.
  • Y, en la plaza que está frente al palacio, son muy notables las esculturas monumentales que representan a Pegaso y que fueron realizadas por el escultor catalán Agustí Querol Subirats.

El vestíbulo, las salas y museos

El interior del palacio es por supuesto también una joya, destacan entre muchos otros elementos sus espectaculares terminados en mármoles de distintas procedencias, los detalles de los mascarones de Chaac en los paneles de luz, la cúpula diseñada por Boari, los impresionantes murales de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Jorge González Camarena, entre otros, y un enorme etcétera.

La Sala principal con capacidad para 1,667 personas es espectacular. Llaman poderosamente la atención:

  • El enorme telón con la representación de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, que fue elaborado en la Casa Tiffany de Nueva York.
  • La lámpara de cristal en el centro del techo con la representación del Apolo y las musas de las artes.

Presentan aquí sus temporadas regulares:

  • Orquesta Sinfónica Nacional
  • Compañía Nacional de Teatro
  • Compañía Nacional de Ópera
  • Compañía Nacional de Danza

En las Salas Manuel M. Ponce y Adamo Boari se presentan actividades literarias, editoriales, operísticas, conferencias y exposiciones.

En el segundo piso, se encuentra el Museo del Palacio de Bellas Artes, en este espacio hay en permanencia excelentes exposiciones itinerantes de artistas mexicanos e internacionales, escultura, pintura, grabado, fotografía, etc.

En el último piso, está el Museo Nacional de Arquitectura, en este recinto se presentan exposiciones temporales sobre arquitectura contemporánea, y del mismo modo, el visitante puede conocer el extraordinario acervo de algunos de los arquitectos mexicanos más connotados, maquetas, planos y fotografías de obras de Luis Barragán, Adamo Boari y Jaime Ortiz Monasterio, entre otros.

En fin, el Palacio de Bellas Artes es nuestra “joya de la corona” en cuanto a cultura se refiere, ya que es el recinto cultural por excelencia de nuestro país, donde se estrenan las óperas más deslumbrantes, tienen su sede las compañías y orquestas más importantes de nuestro país, se presentan algunas de las exposiciones de arte más importantes de nuestra ciudad, y además, por supuesto, es el lugar tradicional de los homenajes luctuosos de los personajes de la cultura más importantes de México, aquí se despidió a un largo etcétera, entre ellos:

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