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Entre hornos y macetas, así es la tradición alfarera de Amayuca, Morelos

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Morelos
Macetas de barro de Amayuca
© Depositphotos

Escápate un fin de semana:

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Muy cerca de la CDMX, encontrarás las macetas más bellas para tu colección. ¡No te vayas sin probar la tradicional fruta al horno!

Viajar el fin de semana es un arte que se enaltece cuando constantemente planeas encontrar tesoros escondidos muy cerca de casa, lugares donde el ritmo del tiempo cambia y los oficios se transmiten con el calor del hogar. ¿Quieres disfrutar de una escapada que combine tranquilidad con tradición profunda? Te recomendamos poner en tu lista el pueblo de Amayuca en Morelos. Un destino lleno de paisajes hermosos y riqueza cultural que aguarda con los brazos abiertos.

FB Amayuca historia, relatos y leyendas

A menos de dos horas de la Ciudad de México y muy cerca de los límites con Puebla, perteneciente al municipio de Jantetelco, Amayuca se ha convertido en el secreto mejor guardado para los amantes de las plantas, la decoración y la gastronomía local. Te contamos por qué.

Artesanía y tradición viva en Amayuca, Morelos

Desde que llegues a este santuario de manos creadoras, percibirás el aroma a tierra húmeda y el humo sutil de los hornos tradicionales. Desearás perderte entre sus calles para conectar con la calidez de su gente, quienes convierten la cotidianidad en una expresión de arte y hospitalidad.

Debes saber que el alma de este pueblo radica en su herencia alfarera, una actividad que da identidad a la región y que sustenta a muchas familias. Al caminar por las calles de la comunidad, verás más de un taller cociendo piezas artesanales, a veces incluso notarás que las fronteras entre la vivienda y el espacio de trabajo se desvanecen, pues los talleres de macetas en los patios de las casas también pueden ser el escenario diario donde los artesanos modelan con paciencia trozos de arcilla recolectada.

FB Alfareria Pescador

En estos talleres, los hombres y mujeres de la localidad preparan el barro, retirando impurezas para lograr una consistencia perfecta. Utilizando tornos tradicionales o moldes heredados de generación en generación, dan vida a piezas que van desde pequeñas vasijas decorativas hasta imponentes macetas grandes, ideales para árboles y jardines exteriores. Algunas piezas se conservan en su tono de barro crudo, apreciado por su porosidad y aspecto orgánico, otras son decoradas meticulosamente a mano con motivos que evocan la naturaleza.

Amayuca en Morelos

Una vez moldeadas, las piezas se exponen pacientemente al sol para eliminar la humedad antes de terminar el proceso en monumentales hornos de leña construidos con ladrillo y adobe. El encendido del horno es un ritual comunitario donde las temperaturas se cuidan con recelo durante horas, logrando esa textura resistente y ese color rojizo tan característico que convierte a cada maceta en una obra única, lista para embellecer cualquier espacio verde.

La tradicional fruta al horno que no es una fruta

La maestría en el uso de los hornos de leña no se limita a la producción alfarera. El ingenio local trasladó esta técnica de cocción al terreno de la repostería, dando origen a una de las delicias culinarias más entrañables de la región: un tipo de pan o galletas conocidas como frutas al horno.

Amayuca en Morelos
FB Fruta de horno

A pesar de su nombre, las frutas al horno no contienen fruta en su masa. Su nombre proviene de las formas que los panaderos suelen darles, recordando en ocasiones a pequeños frutos o panes decorados. La receta se mantiene fiel a la simplicidad de antaño, utilizando ingredientes básicos como harina de trigo, huevo, manteca, vainilla y un toque aromático de canela. Muchas de estas galletas se rellenan con generosas capas de cajeta, crema pastelera o mermelada de guayaba, y se coronan con una crujiente costra de azúcar antes de entrar al calor del horno de leña, el cual les otorga un ahumado sutil y una textura tostada inigualable.

Amayuca en Morelos
FB Fruta de horno

Te aseguramos que querrás sentarte en una banca a disfrutar de una bolsa de estas galletas recién horneadas, acompañadas de un atole caliente, un chocolate o un café de olla. Es una experiencia que justifica por sí sola el viaje de fin de semana.

Qué hacer en Amayuca

Además de su gastronomía y sus artesanías, los alrededores ofrecen una inmersión completa en la historia de Morelos. A unos minutos se localiza la imponente zona arqueológica de Chalcatzingo, un sitio de filiación olmeca ubicado al pie de dos grandes cerros, famoso por sus extraordinarios petrograbados que datan de miles de años atrás. Dentro del plano arquitectónico, la capilla del Pocito destaca como una joya del siglo XVIII que fascina a quienes aprecian el arte sacro y la historia colonial de la región.

Amayuca, un destino en Morelos para un fin de semana perfecto

Te compartimos esta información practica para diseñar un viaje a tu medida.

  • Cómo llegar en auto: desde la Ciudad de México, se debe tomar la Autopista del Sol (México-Acapulco) y desviarse hacia la Autopista Siglo XXI en dirección a Cuautla/Izúcar de Matamoros. Posteriormente, se sigue la señalización hacia Jantetelco y Amayuca. El tiempo estimado de trayecto es de una hora con cincuenta minutos.
  • Cómo llegar en autobús: desde la Terminal de Autobuses del Sur (Taxqueña) en la CDMX, se toma un autobús con destino a Cuautla de Morelos. Una vez en la terminal de Cuautla, existen opciones de transporte público local (combis o autobuses intermunicipales) que realizan el trayecto directo hacia Amayuca en un tiempo aproximado de 30 minutos.

Dónde dormir y qué comer

  • Para saciar el apetito toma en cuenta: el centro del pueblo y las orillas de la carretera principal albergan diversos locales de antojitos mexicanos. Es altamente recomendable probar la cecina de Yecapixtla, que se sirve fresca en los restaurantes de la zona, acompañada de frijoles de la olla, queso fresco, crema local y tortillas hechas a mano. Si la visita coincide con el día jueves, el Tianguis de Amayuca, uno de los centros comerciales tradicionales más grandes de la región, ofrece pasillos enteros dedicados a la barbacoa de borrego, tlacoyos de frijol y sopes.
  • Si quieres extender tu estancia en Morelos: toma en cuenta que Amayuca es una comunidad enfocada principalmente al comercio y la artesanía, las opciones de hospedaje dentro del pueblo son limitadas y de estilo posada familiar, limpias y accesibles. Para quienes buscan hoteles con amenidades y alberca para disfrutar del clima cálido de Morelos, la mejor alternativa es pernoctar en las vecinas ciudades de Cuautla o en los hoteles boutique cercanos a la zona arqueológica de Chalcatzingo, los cuales se ubican a menos de 20 minutos de distancia.

No necesitas más de 24 horas para enamorarte de Amayuca y sus alrededores.