La cantera potosina: legado de épocas pasadas - México Desconocido
Buscador
Ver revista digital
Arte y Artesanías

La cantera potosina: legado de épocas pasadas

San Luis Potosí
La cantera potosina: legado de épocas pasadas fifu

San Luis Potosí es una ciudad construida esencialmente con la cantera extraída de los yacimientos de sus alrededores.

Mucho apreciamos los edificios de cantera que caracterizan a varias ciudades de la República Mexicana, algunos construidos siglos atrás y otros de reciente fabricación. El misterio que guardan nos remite a épocas pasadas, pero aún desconocemos realmente cómo se han preservado.  Las primeras iglesias y conventos que construyeron los españoles en el siglo xvi fueron hechas con adobe y techos de paja, pero dado que estos materiales son perecederos, muchos de los inmuebles de la Nueva España se empezaron a realizar en piedra en los siglos XVI y XVII. Posteriormente, el uso de la piedra se continuó, generalmente en magnas obras arquitectónicas de los siglos XIX y XX. 

Con cantera se levantaron ciudades como Morelia, Zacatecas, Durango, Guadalajara, Guanajuato y San Luis Potosí. La restauración de los edificios públicos de estos lugares, la importancia de mantener un centro histórico y la necesidad de preservar el estilo arquitectónico han generado, desde hace algunas décadas, el desarrollo del trabajo en cantera por parte de la población que habita algunos de los pueblos de esos estados.  San Luis Potosí es una ciudad construida esencialmente con cantera, material extraído del mismo estado y de su vecino Jalisco. La fabricación de nuevos edificios en cantera en la capital de la entidad ha hecho crecer esta actividad, concretamente en los ranchos de Pozuelos, La Maroma y Escalerillas, pertenecientes al ejido de Escalerillas. 

UNA TRADICIÓN FAMILIAR       

La mayoría de los talleres donde se trabaja la cantera son de carácter familiar, y sus miembros han desempeñado esta actividad por generaciones. Inicialmente se elaboraban piezas de ornato, como fuentes, lápidas, imágenes religiosas y macetas; actualmente también hacen fachadas, columnas, cornisas y pisos. Hay pequeños talleres dedicados sólo a la ornamentación; otros han incursionado en obras arquitectónicas, y también están los que se encargan exclusivamente de la venta.  En el trayecto por la carretera que conduce a los diferentes ranchos del ejido podemos apreciar las piezas que cada taller exhibe y ofrece. Durante años ésta ha sido la forma de dar a conocer su trabajo, ya que los viajeros suelen detenerse a comprar las piezas.

Con el tiempo, los artesanos recibieron pedidos de particulares, llegándose a dar el caso de solicitarles algún diseño para fuentes o balcones. De esta forma su labor no sólo es demandada en la ciudad o en el propio estado sino en otros, como Guanajuato, Coahuila y Nuevo León.  Las principales obras realizadas para la ciudad de San Luis van desde la imagen de la Sagrada Familia en la fachada de la iglesia de Lomas, hasta la participación multitudinaria de pobladores del ejido en la restauración del centro histórico: la casa de telégrafos, el suministro del adoquín para algunas calles y de nuevas edificaciones. Tal participación ha generado la coordinación entre las familias, de manera que unos se dedican a la elaboración de las piezas de ornato y otros a los elementos de fachadas y cornisas.

¡Descubre el México Auténtico a través de nuestro podcast!

Algunos de los talleres de renombre son los de Ramón Rivera Bravo, Felipe Moreno Galván y Juan José Moreno Bravo. El primero es mayormente conocido por el labrado de piezas y los dos últimos por haber tomado parte en obras de importancia en San Luis, Saltillo, Monterrey y Piedras Negras. 

ESPECIALIZACIÓN EN EL TRABAJO DE CANTERA    

El trabajo de la cantera requiere del concurso de diferentes personas a lo largo del proceso, lo cual ha desencadenado la especialización. Están los dedicados a la extracción de la cantera, los que la labran y esculpen y quienes la colocan.  A los primeros se les llama cortadores, y su trabajo consiste en barrenar el yacimiento y sacar las piezas, dándoles una forma cuadrada o rectangular. De ahí son trasladadas a los talleres, en donde se les esculpe de acuerdo con la figura que se desea elaborar. De esta forma se obtienen bellas imágenes, como la Virgen de Guadalupe, San Francisco de Asís y adornos para fachadas. Las columnas son trabajadas en varias partes que posteriormente se anexan a la obra; esto depende de si el arquitecto ha solicitado, por ejemplo, una columna dividida en varios fragmentos. La ejecución de las fachadas integra balcones, cornisas y figuras ornamentales.

Los colocadores, como su nombre lo indica, ponen las piezas en la obra, desarrollando un fino trabajo de albañilería, ya que en la obra negra de las construcciones, en el momento de colocar las partes de una pieza, puede suceder que ésta quede más grande y sea necesario recortar el material, para lo cual hay que conocerlo perfectamente.  Para esculpir las imágenes se utilizan el cincel y el martillo, aunque se ha introducido maquinaria para hacer algunos cortes, pulir y tornear, sobre todo cuando se trata de obras de gran envergadura. 

TIPOS DE CANTERA       

El tipo de cantera determina la forma en que habrá de trabajarse. Por ejemplo, una cantera dura que no tenga guijarros ni poros es recomendable para el labrado de imágenes, ya que si se utiliza una porosa puede suceder que ya casi al final salga un agujero en la cara y deba ser resanada, hecho que va en detrimento de la pieza. Por el contrario, para los filtros de agua se necesita cantera porosa, pues una rígida impediría el paso del líquido. 

La cantera rosa no se utiliza para pisos de áreas peatonales porque se desgasta; funciona mejor para labrado y fachadas.  Existe la cantera durazno, que es maciza; la anaranjada, más blanda, y la mantequilla, no apta para ser labrada. La cantera rosa es una de las más conocidas, pues varios monumentos potosinos se hicieron con este material, como la famosa caja de agua. Uno de los principales yacimientos de cantera rosa y anaranjada se halla frente a la presa El Potosino, en el ejido Escalerillas. Fuera de este municipio se encuentra la cantera verde San Luis, la memela y la gris jaral. De Jalisco provienen la cantera diamantina, de Ojuelos, de color gris, y la roja del ejido de Bledos.

Varios tipos de cantera pueden obtenerse de un mismo yacimiento, en diferentes cortes, como es el caso de la gris apastillada, café apastillada y la naranja.  Los excelentes artesanos de la cantera enfrentan numerosos riesgos y peligros, que van desde los accidentes durante la extracción del material hasta posibles enfermedades por la inhalación constante del polvo; sin embargo, uno de ellos nos comenta: “¡tengan fe en la cantera! Que les guste, más que nada porque es nuestra fuente de trabajo”.  Así concluimos este recorrido por la tierra de la cantera, cuyas obras se han perpetuado en calles y edificios de San Luis Potosí, para orgullo de sus habitantes. 

SI VAS A LAS CANTERAS POTOSINAS    

Los ranchos de Escalerillas, La Maroma y Pozuelos, del ejido Escalerillas, se encuentran, en ese orden, sobre la carretera federal núm. 80 que va de San Luis Potosí a Guadalajara, entre los kilómetros 7 y 15, o por la carretera federal núm. 70 que conduce a Aguascalientes. 

autor Conoce México, sus tradiciones y costumbres, pueblos mágicos, zonas arqueológicas, playas y hasta la comida mexicana.
Comentarios