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Tumba de la Llorona en Jerez: la leyenda de la estatua que cierra los ojos

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Zacatecas
Rómulo Almeida
© Rómulo Almeida

En un panteón del siglo XIX en Jerez, Zacatecas, una mujer de cantera llora junto a una tumba y hay quien asegura haberla visto cerrar los ojos.

La Tumba de la Llorona en Jerez es el punto más conocido del Panteón de Dolores, uno de los más antiguos de este Pueblo Mágico de Zacatecas. Este cementerio del siglo XIX funciona como museo a unas cuadras del jardín principal de Jerez. Su protagonista es una mujer tallada en cantera que llora y transmite un dolor profundo con su mirada.

Durante años, la imaginación popular la ha relacionado con la Llorona, el alma en pena que según la leyenda recorre las noches de México en busca de sus hijos. Déjanos contarte de dónde viene el mito y cómo puedes visitar esta tumba en tu próximo viaje a Jerez.

Dónde está la Tumba de la Llorona en Jerez

El Panteón de Dolores ocupa una manzana completa en el centro de Jerez de García Salinas, nombre oficial de la cabecera municipal. Al cruzar la entrada, un andador bordeado de cipreses te conduce hacia las tumbas más antiguas, labradas en cantera rosa por artesanos que en su mayoría no dejaron firma.

Tumba de la Llorona
Gobierno de Zacatecas

La Tumba de la Llorona está a mano derecha, muy cerca del acceso. La reconocerás por una escultura femenina de cantera que, a primera vista, podría pasar por una virgen. Al acercarte notarás que la figura está llorando.

Con el tiempo, los visitantes comenzaron a llamarla la Llorona y su fama salió de Jerez para recorrer todo el país.

La leyenda de la Tumba de la Llorona

La Llorona es una de las leyendas más extendidas de México. En su versión más conocida, se trata de una mujer que ahogó a sus hijos y que, arrepentida, vaga por las noches gritando «¡Ay, mis hijos!». Sus orígenes se remontan al virreinato, aunque hay quienes la vinculan con deidades prehispánicas como la Cihuacóatl.

Tumba de la Llorona
Edoardo Lugo

En Jerez, la leyenda encontró un rostro en la escultura del Panteón de Dolores. Entre los visitantes circula la versión de que la mujer de cantera lagrimea y hasta mueve las manos. El detalle más inquietante tiene que ver con sus ojos. Según el relato, cuando la estatua los tiene cerrados es porque la Llorona salió a recorrer las calles en busca de sus hijos.

Hay jerezanos que aseguran escuchar todavía su lamento por las noches.

Jerez comparte esta fama con Dolores Hidalgo, en Guanajuato. En la Hacienda Siete Reales, dentro de ese municipio, una pequeña construcción con forma de capilla también es conocida como la tumba de la Llorona.

Quién es la mujer de la Tumba de la Llorona

Detrás de la escultura hay una vieja costumbre funeraria. Las investigaciones sobre el panteón que ha difundido la prensa zacatecana la identifican como una plañidera. Así se llamaba a las mujeres a quienes se les pagaba por llorar en los funerales de los hacendados.

La plañidera se encuentra delante de otra escultura que también despierta comentarios, una mujer de medio luto cubierta por un manto. Esta segunda figura acompaña la tumba de Trinidad Llamas de Berúmen, abuela materna de Ramón López Velarde, el poeta jerezano autor de La suave Patria.

El mito de la Llorona llegó mucho después, de la mano de las nuevas generaciones de visitantes que asociaron aquel llanto de piedra con la leyenda.

Como dato curioso, López Velarde nació en Jerez en 1888 y la casa donde pasó su infancia es un museo desde 1951. Todavía conserva el mobiliario original del siglo XIX.

Panteón de Dolores, el museo que resguarda la Tumba de la Llorona

El Panteón de Dolores fue uno de los primeros cementerios del país construidos fuera de los templos. En aquella época, la costumbre era sepultar a los muertos en las iglesias y en sus atrios. Su construcción respondió a un decreto de la intendencia de Zacatecas, que buscaba proteger la salud de la población con un cementerio en las afueras de la villa.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura federal, el primer entierro ocurrió en 1809. Correspondió a Juan Juárez, un hombre al que apodaban La Melcocha por su afición a la bebida.

Tumba de la Llorona
Enrique Alvarado

El cronista adjunto de Jerez, Héctor Manuel Rodríguez Nava, tiene documentado un antecedente sorprendente. En 1808, el arquitecto Manuel Tolsá dibujó los planos de un panteón general que nunca se construyó porque estalló la guerra de Independencia. Según su investigación, uno de esos planos llegó a Jerez por una vía que se desconoce y sirvió como modelo para el Panteón de Dolores.

El recorrido permite leer la sociedad jerezana del siglo XIX. La primera sección, la que recibe a los visitantes, reúne los mausoleos de las familias más acaudaladas. Las secciones siguientes corresponden a la clase media y a la gente de menos recursos, con tumbas de aspecto más sencillo.

En total, el panteón suma alrededor de 4,000 tumbas. Entre las más antiguas abundan los obeliscos y los pórticos sostenidos por columnas jónicas y corintias. También hay símbolos masónicos, como la escuadra y el compás o el reloj de arena alado que decora la base del mausoleo Sánchez Castellanos. Su presencia llama la atención en un siglo en que la Iglesia y la masonería eran enemigas.

Durante los trabajos de restauración, el derrumbe del mausoleo de la familia Escobedo Silva sacó a la luz una historia curiosa. Jesús Escobedo Silva fue un hombre acaudalado, dueño de la plaza de toros La Reforma. En vida se había apoderado de un terreno destinado a la construcción del Santuario de la Virgen de la Soledad. Como castigo, la Iglesia lo sepultó con una túnica de penitente. Además, fue enterrado con zapatos, un símbolo de su pensamiento liberal.

Entre las leyendas del panteón también está la de Agapita Escobedo, quien tiene dos tumbas. Se dice que murió dos veces, porque la primera vez dejó asuntos pendientes y tuvo que volver a atenderlos.

El panteón abrió como museo en 2015, después de un programa de rescate de los gobiernos estatal y federal que contó con la supervisión del INAH.

Horarios y cómo llegar a la Tumba de la Llorona en Jerez

El Panteón Museo de Dolores abre de lunes a domingo desde las 8:00 horas. La Secretaría de Cultura registra un cierre a las 18:00 horas todos los días, aunque en fines de semana el horario puede terminar a las 17:00 horas. La entrada es gratuita.El panteón está en calle Dolores esquina con calle del Álamo, en la Zona Centro de Jerez.

Queda a unas cuantas cuadras del jardín principal, así que puedes llegar caminando desde el centro. También salen autobuses con frecuencia desde la central de autobuses de Zacatecas hacia Jerez.

Consejos para visitar la Tumba de la Llorona

  • Pregunta por recorridos guiados. La Dirección de Turismo municipal ha organizado recorridos nocturnos y recorridos con personajes caracterizados en fechas especiales. Consulta si hay alguno programado durante tu visita.
  • Visítalo en noviembre. Durante este mes, los pasillos y las tumbas del panteón se llenan de flores.
  • Respeta las tumbas. El Panteón de Dolores es un museo y también un cementerio, así que evita subirte a los monumentos o tocar las esculturas.
  • Completa la visita en la Casa Museo Ramón López Velarde. Así conocerás la casa de infancia del nieto más famoso de una de las mujeres que descansan en el Panteón de Dolores.
autor Escritor enamorado del México profundo y ancestral. Explorador, aventurero y cuentacuentos nato.