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Historia

La historia del Santo Niño Cautivo secuestrado por piratas

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En la Catedral Metropolitana está el Santo Niño Cautivo, una misteriosa figura de madera que en su viaje de Europa a la Nueva España fue robada por piratas.

En 1622 salió de Europa un barco con rumbo a la Nueva España. En la panza del navío venía al Santo Niño Cautivo, un santo de madera vestido con finos ropajes  bajo el resguardo de Francisco Sandoval de Zapata, funcionario de la iglesia católica, quien al llegar a tierra se encargaría de administrar la riqueza de la Catedral de México, pero no lo logró. 

Esto porque cuando la embarcación cruzó las olas del mar mediterráneo, fue atracada por piratas berberiscos quienes llevaron a la tripulación a Argel.

Desde ahí los corsarios pidieron a la iglesia católica dinero para entregar con vida a Francisco Sandoval de Zapata, pero en aquel siglo el clero padecía de una burocracia abrumadora así que cuando la demanda de rescate les llegó tardaron siete años en pagarle a los piratas.

Francisco Sandoval de Zapata fue liberado pero sin vida, así que la iglesia recibió sólo los huesos de su funcionario además de un baúl con el niño santo de madera: Santo Niño Cautivo.

Tras la odisea la escultura al fin llegó a la Nueva España, durante los próximos años fue rodando de templo en templo sin que se le prestara mucha importancia, hasta que entre 1653 y 1660 los músicos de la Catedral de México lograron que se les construyera una capilla dentro del templo.

En ella colocaron una pintura bizantina llamada Nuestra Señora de la Antigua y debajo de la virgen pusieron al niño santo de madera al cual, por su tortuosa historia, bautizaron como el Santo Niño Cautivo

Al encuentro del Santo Niño Cautivo

361 años después de aquellos acontecimientos,  arribé a la Catedral Metropolitana para ver a tan apasionante pieza de arte. En la entrada un policía me negó el acceso a la capilla de Nuestra Señora de la Antigua, pero tras contarle parte de la increíble travesía del Niño Cautivo quedó sorprendido y me abrió la puerta.  

Al fin estoy frente al Santo Niño Cautivo, lo veo ataviado con ropajes de seda y unas esposas de plata en la mano derecha. Fue esculpido en 1620 por el escultor de Sevilla, Juan Martínez Montañés, conocido en su época como el Dios de la Madera. Hay un retrato de él en el Museo del Prado de Madrid.

En la actualidad personas que tienen familiares esclavizados por las adicciones, las enfermedades o secuestrados acuden a rezarle al Santo Niño Cautivo para que les haga el milagro de liberar de estos males a sus seres amados.  

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autor Viajero que además de experiencias por la vida anda tras el click.
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