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María Teresa, la triste vida de la primera Miss México

Miss México
© Aristegui

¿Conoces la historia de María Teresa de Landa, la primera Miss México? Te contamos cómo su vida dio un giro inesperado por amor.

Con el triunfo de Andrea Meza como Miss Universo, ha brincado el recuerdo de María Teresa de Landa, la primera mujer en convertirse en Miss México. De acuerdo con la doctora Rebeca Monroy Nasr, en su libro María Teresa de Landa, una miss que no vio el universo, del INAH, en 1928 una revista lanzó la convocatoria para realizar el primer certamen de belleza “Miss México”. Entre los requisitos se encontraba el ser soltera, no ser artista y tener entre 18 y 25 años.

María Teresa, quien tenía tan sólo 18 de edad, decidió participar en el certamen, el cual era una réplica de la versión estadounidense. Durante varias etapas, el público envió cartas designando su candidata favorita para ser Miss México. Sin embargo, un jurado eligió de entre las cinco finalistas a María Teresa; con ello, la joven se convirtió en la primera Miss México.

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Según Con-temporánea, una revista del INAH, el anunció de la primera Miss México de la historia se llevó todos los titulares de los diarios. El título le otorgaba a María Teresa la facultad de participar en el certamen Concurso de Pulcritud y Belleza Internacional, el cual se convertiría en Miss Universo en la década de 1950.

La fama y belleza de la joven hizo que se volviera objeto de propuestas laborales; incluyendo Hollywood. Sin embargo, la Miss México rechazó todas, pues ella deseaba casarse con el general revolucionario Moisés Vidal Corro, quien tenía 34 años de edad.

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Tras la boda, la pareja se dirigió a Veracruz, donde vacacionaron. El general era originario de dicho estado y dividía su tiempo entre la capital y el puerto. Posteriormente, la pareja vivió en la calle de Correo Mayor en el Centro Histórico. En su nuevo hogar, María Teresa se convirtió en una prisionera, ya que su esposo no la dejaba salir ni leer el periódico, pues consideraba inmoral que una mujer leyera sobre los crímenes que lastimaban a la sociedad. Aunque el verdadero motivo era otro.

El 29 de agosto de 1929, María Teresa se despertó y vio un periódico y el arma del general. Al abrir el periódico, se encontró con una nota que tenía a su esposo por protagonista. Se trataba de un escándalo de demanda por parte de una mujer veracruzana de nombre María Teresa Herrejón López, quien acusaba al general de bigamia.

Tomó el arma para suicidarse, pero antes decidió reclamarle a su esposo. Ante las burlas del general, la mujer vació el cartucho sobre el hombre y luego intentó quitarse la vida, pero ya no habían balas. Inmediatamente se arrepintió y le pidió perdón al general, quien yacía sobre el sillón.

El juicio en su contra inició en noviembre de 1929, al cual acudió vestida con elegancia. Debido a que se trataba de un juicio popular, la gente clamó por su libertad. Entonces Miss México fue exonerada, pues era vista como una víctima de las circunstancias y no como asesina. Tras la exoneración, también dejaron de celebrarse los juicios bajo ese formato, pues no garantizaban imparcialidad.

Abogado interrogando a María Teresa de Landa en una celda | Mediateca INAH

Ya en libertad, María Teresa se dedicó a la academia y destacó en Filosofía, Ética e Historia. Consiguió el grado de doctorado, y dio clases en preparatorias la Universidad Nacional Autónoma de México. Se retiró de las aulas en 1986 y murió en 1992.

autor Filósofo por formación. Contempla el alma e imaginación de México.
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