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Mirar hacia dentro, momento de querer a México

Después de las crisis México siempre se reinventa, ¿cómo le hacen los mexicanos para lograrlo?

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He dudado mucho de si escribir este texto o no, pero al final he decidido saltarme la planificación que tenía contemplada de temas para hacerlo. He dudado porque, hablar de México no siendo mexicano a veces puede llevar a la confusión de las palabras, algo que no quiero que pase. Y menos en estos momentos.

Pero, como extranjera que vive aquí, y también ve lo que ocurre, creo que es bueno poder expresar desde otra perspectiva, cómo uno ve lo que ocurre en la calle.

Hoy, cuando todo el mundo está mirando a estas coordenadas del globo terráqueo, es fácil decir algo así como “no pasa nada, todo estará bien”. Sí, eso es lo fácil, lo difícil es argumentar por qué, es hacer sentir a la gente que no es el fin, es sustentar con palabras o hechos que México tiene mucha vida, muchas oportunidades, muchas cosas que demostrar al mundo, y sobre todo, muchas cosas que hacen que desde dentro se vuelva a confiar en el potencial mexicano.

Quizá no todo el mundo lo ve, y menos en momentos como éste de confusión, de enojo, de pataleo y lucha, de gritos, algo que no estoy juzgando, al revés, esos sentimientos son los que hacen sacar el orgullo y decir: ¡Carajo, aquí estamos listos!

Acostumbrado a ser un país que vive en crisis, y aunque no suene bien, no es algo malo porque su gente, los mexicanos, están acostumbrados a salir adelante con poco, son capaces de reinventarse y volver a levantarse en cada esquina. Eso pocos países lo llevan en la sangre como aquí

Cuando se emigra, cuando se deja una patria también por una crisis –aunque sea de otra manera- , cuando se llega de otro lugar del mundo a uno nuevo, uno aprende a sobrevivir, pero también a mirar con ojos bonitos, con ojos de sorpresa, con ojos optimistas. Así miro yo a México. Me sorprendo de lo que son ustedes capaces de hacer y que a veces no se dan cuenta. 

Ustedes nunca están tristes, aunque haya motivos, siempre hay algo que “les vale”, aunque para otros sea el auténtico fin del mundo. Ustedes siempre tienen música por donde van, animando las calles, los paseos, la vida. Ustedes son capaces de vender gelatinas en un semáforo, cualquier cosa inimaginable en el metro, un rico sándwich en la esquina, o unos esquites en la noche. Son capaces de poner un comal y alimentar a otros con algo tan simple, pero tan complejo, como una gordita de chicharrón de maíz azul, un jugo, un agua fresca, una torta, unos tacos, una paleta con chilito, una nieve, unas papas con salsa Valentina, un raspado, y mil millones de cosas más,  que muestran a cada paso que das en esta ciudad lo creativa que es la gente y cómo sola se busca la vida. 

Esa creatividad es la que hace que en México la gente sea capaz de salir adelante, no sólo en la calle, en las oficinas, en los negocios, en el emprendimiento, en las familias, en las crisis. 

Yo siempre he dicho que de las crisis sobreviven los fuertes, los valientes, y este momento que vivimos en México, hará que muchos se miren en el espejo y vean a una persona diferente a la de meses atrás. Con ganas, con fuerza, con energía, con confianza. Es un momento de mirar hacia dentro, de mirar al de a lado viéndole como un héroe, más que como un enemigo, de entender que las fronteras existen, sí, pero que podemos sacar lo mejor de nosotros mismos cuando nos dicen que no podemos cruzarlas, para cruzarlas. Es un momento de oportunidad, de mirar alrededor volviendo a descubrir las maravillas que tiene el país, de querer la tierra, las playas de azules intensos, las selvas verdes y frondosas, los pueblitos mágicos llenos de encanto, la cultura prehispánica que no muchos tenemos, la cocina tradicional que lleva a las raíces, los productores, los artesanos…

México hizo eso por mí, me ayudó a mirarme al espejo y descubrir una persona que ya no es la que se fue de España. Por eso sé que reinventarse, incluso cuando parece imposible, es posible

Los momentos de oportunidad no siempre llegan, y no siempre estamos preparados para ello, pero cuando de pronto cuando llaman a la puerta, aunque sea por un seguno, no hay nada que podamos hacer más que abrir y dejarlos entrar. #MexicoEsNuestro

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