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Nanciyaga,Veracruz: ideal para el descanso

Si alguna vez has soñado con encontrarte en la exuberante selva tropical, en una pequeña cabaña frente a una hermosa laguna, éste es el lugar ideal, a sólo 15 minutos del pueblo de Catemaco.

Foto: María de Lourdes Alonso

Esta reserva ecológica, además de promover proyectos de desarrollo comunitario y ecológico, invita a realizar  largas caminatas entre sus enormes árboles y diversa vegetación; la observación de animales en estado salvaje; dar paseos en canoa por la laguna, o simplemente dejarse llevar por el ambiente y descansar.

Angostas brechas permiten desde la laguna realizar largos recorridos por esta tierra olmeca del hombre jaguar, donde floreció la gran civilización primigenia de Mesoamérica.

El recorrido inicia por un rústico puente colgante que cruza un manantial de agua mineral, el barro del fondo se utiliza para el cuerpo, es terapéutico. Alrededor se imponen los majestuosos árboles rojos, los amates y los mulatos que son considerados medicinales; una brecha lleva hasta el temascal de la diosa Cihuacóatl o “mujer doble serpiente”, enfrente está el horno para calentar las piedras volcánicas o tezontle. A un costado, varios megalitos forman un Sistema Solar, al centro el Sol, alrededor: Mercurio, Venus, Tierra y Marte, otros cuatro representan los puntos cardinales. Este mapa celeste muestra el conocimiento que los antepasados prehispánicos tuvieron sobre la astronomía.

Más adelante están otros enormes monumentos de piedra que parecen tumbas, representan la muerte del jaguar o el renacimiento de Tláloc, estos prismas basálticos fueron traídos de la región de Los Tuxtlas. A lo lejos se localiza una réplica de una máscara de jaguar que está en “La Venta”, Tabasco.  A un costado está un teatro al aire libre, donde suele haber actividades los fines de semana. Durante el recorrido se pueden ver cocodrilos, monos,  tucanes, chachalacas, armadillos, y con un poco de suerte, algún cotorro, búho y una que otra víbora.

Frente a la laguna los kayaks esperan a quienes decidan realizar un paseo y visitar algunas de las islas. Después de la travesía, se recomienda refrescarse en el manantial y aplicarse los baños de lodo mineral con su loción humectante preparada con hierbas de la región.

El restaurante, al igual que las demás construcciones del lugar, es rústico: de madera, palma y bambú, con ambiente agradable, buena comida y magníficas vistas.

Nanciyaga también cuenta con talleres de escultura y cerámica en barro con técnicas prehispánicas, y eventualmente los hay para la elaboración de tambores. Aquí puede tener un sorprendente encuentro con la naturaleza y con usted mismo. Es un regocijo para los sentidos y el espíritu, pero sobre todo es un encuentro con el mundo de los olmecas, sencillamente la cultura madre.

Si vas a Nanciyaga...
Se puede llegar en lancha desde Catemaco o por la carretera que va a Coyame, en el km 7 está la desviación.

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