Síguenos

Suscríbete al Newsletter

Conoce México Cultura y artesanías

Rescate de los murales en la Secretaría de Educación Pública

En los muros de la Secretaría de Educación Pública, está plasmada la obra de renombrados muralistas mexicanos como Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Conoce en torno a la conservación de estas grandes obras.

mm

Conoce México, sus tradiciones y costumbres, pueblos mágicos, zonas arqueológicas, playas y hasta la comida mexicana.


José Vasconcelos, filósofo, educador y político mexicano tuvo gran influencia en los ambientes intelectuales mexicanos, trascendió el positivismo en la búsqueda de otros órdenes autónomos de la vida natural, el arte de lo humano y la región del espíritu; se integró al movimiento revolucionario, como Secretario de Educación Pública durante tres años; impulsó la educación popular, indígena, rural, técnica y urbana; apoyó la obra de los primeros muralistas, pidiendo a un grupo de artistas jóvenes que plasmaran en los muros la imagen de la voluntad nacional.

El Muralismo fue un movimiento artístico de carácter indigenista que surge tras la Revolución Mexicana de 1910 de acuerdo con un programa destinado a socializar el arte, propone la producción de obras monumentales para el pueblo en’ las que se trata la realidad mexicana, las luchas sociales y otros aspectos de su historia. El Muralismo mexicano es uno de los fenómenos más importantes de nuestra plástica contemporánea.

La pintura mural fue declarada el arte oficial de la Revolución dedicado a la raza indígena humillada durante siglos, a los soldados que lucharon en pro de las reivindicaciones populares, a los obreros y a los campesinos.

Uno de los muralistas más destacados fue sin lugar a dudas Diego Rivera, que a su regreso de Europa en 1921 juega un papel determinante en el renacimiento de la pintura mural, iniciado por otros artistas; se dedicó a pintar grandes frescos sobre la historia y los problemas sociales del país en los techos y paredes de edificios públicos, ya que consideraba que el arte debía servir a la clase trabajadora y estar disponible y a su alcance. Entre 1923 y 1928 realizó los murales al fresco de la Secretaría de Educación Pública en la Ciudad de México.

En estos murales que tratan temas históricos, indígenas, costumbres, fiestas y aspectos religiosos participaron además de Rivera otros artistas de la talla de David Alfaro Siqueiros, Roberto Montenegro, Amado de la Cueva, Jean Charlot, Erick Mosse y Federico Canessi.

Técnicamente fueron realizados al fresco, que consiste en aplicar pigmentos de origen mineral resistentes a la cal y empapados de agua, sobre un muro con revoque de cal, todavía húmedo, o fresco. Este proceso es conocido como “a la italiana”.

El proyecto de conservación de las pinturas murales de la Secretaría de Educación Pública lo inició el Centro Nacional de Conservación del Instituto Nacional de Bellas Artes en 1963. Con el apoyo de la Secretaría de Educación Pública hizo posible la llegada a nuestro país de dos técnicos restauradores italianos (florentinos) especialistas en desprendimientos de pinturas murales al fresco utilizando la técnica conocida como strappo, que apoyados en el equipo de técnicos restauradores mexicanos llevaron a cabo el desprendimiento de siete tableros murales que se encontraban en pésimas condiciones de conservación. La técnica conocida como strappo es uno de los procesos más enérgicos en el campo de la restauración; se utiliza en situaciones de extrema gravedad, con riesgo de pérdida. El strappo significa arranque, y consiste en el retiro de la película de pigmento (color) cristalizado o encapsulado en la superficie por efecto del ciclo de la cal en el proceso químico de su cristalización. Se desprende o se retira la epidermis o superficie pictórica como si fuera una calcomanía. Posteriormente se realiza un proceso de restauración y montaje sobre nuevos soportes para permitir su movilidad e instalación en su sitio original, o bien en un nuevo destino. Con la técnica referida fueron desprendidos La Fiesta del Maíz, la Fundición, Día de Muertos, secciones del mural Mítines del primero de Mayo, El Canal Santa Anita y La Danza de los Listones. En el tercer nivel se desprendió el Tractor, que pertenece al ciclo del corrido revolucionario. En esa década también se practicaron procesos complejos de conservación en cuanto a la eliminación de películas gruesas de materiales intemperizados y oxidados acumulados a través del tiempo, los que impedían apreciar el colorido original de los artistas en los murales titulados La Danza del Venado, La Zandunga, Los Tejedores, El lorito (pintado por Amado de la Cueva), Las Lavanderas (pintado por Jean Charlot).

Esa fase del proyecto de conservación quedó terminada en 1968, incluyendo desde luego la total restauración de los murales que se localizan en el cubo de la escalera y que obedecen temáticamente al ritmo helicoidal correspondiente al ascenso de la misma, y que son Mujer con cántaro, Marina, El Buzo y la Nube, Xochipili, El Escultor y el Arquitecto (autorretrato de Diego Rivera), etcétera. Los técnicos restauradores de este centro no sólo han dedicado su esfuerzo a conservar en un buen estado las pinturas de Diego Rivera, sino de todos los artistas que ahí plasmaron sus ideas así como las decoraciones murales de Roberto Montenegro, localizadas en las oficinas del Secretario de Educación Pública.

Durante los años setentas se reiniciaron los trabajos de conservación, destacándose por su mayor grado de complejidad aquellas obras por fracturas que se incrementaban aceleradamente al igual que los asentamientos del edificio, evidenciados sobre los muros localizados al norte y sur del inmueble, los murales fueron atendidos por segunda vez y en forma emergente La Dotación de Ejidos, Día de Muertos, La Ofrenda, El Tianguis -en sus tres secciones- y los entrepaños Paisaje y Magueyes, Biznaga y Mameyes, Naturaleza Muerta, superficies que las fracturas habían dividido en tres y cuatro partes, y en ocasiones con pérdida total de fragmentos de la pintura mural original. Este edificio ha sufrido siempre asentamientos que lo han afectado en sus tres plantas, la división por fracturas localizadas a nivel medio del segundo patio se debe a que éste se apoya sobre un macizo rocoso que lo secciona.

EL RESCATE TRAS EL SISMO DEL 85

En 1985, y como consecuencia de los daños producidos por el movimiento sísmico, el edificio fue severamente afectado poniendo en serio riesgo la estabilidad y la permanencia de algunas de las pinturas murales, por lo que fue necesario un reforzamiento estructural del inmueble. Fue urgente el rescate de las pinturas murales de Diego Rivera, llevando a cabo desprendimiento de pintura con el sistema de strappo en esta ocasión se desprendieron los tableros Emiliano Zapata, El Herido, Un Solo Frente y La Cena del Capitalista, pertenecientes al corrido revolucionario. El total de los murales fueron protegidos para esos trabajos, reubicándose finalmente en sus sitios originales.

En 1990 se abordó un ambicioso proyecto, a cargo de un equipo interdisciplinario compuesto por arquitectos, ingenieros, estructuristas, compañías constructoras, la Dirección de Arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes y el Centro Nacional de Conservación de Obras Artísticas, con la finalidad de colaborar en el proyecto de recimentación y conservación general del edificio sede de la Secretaría de Educación Pública.

De acuerdo con el cronograma de obra, los técnicos restauradores llevaron a cabo un levantamiento del estado de conservación de todas y cada una de las superficies pictóricas de Diego Rivera, Roberto Montenegro, Amado de la Cueva, Jean Charlot, David Alfaro Siqueiros (Mural Patricios y Patricidas, localizado en el cubo de la escalera de la antigua aduana), así como las pinturas de Erick Mosse y Federico Canessi que se localizaban en la antigua pagaduría. Para cumplir con este proyecto se coordinaron acciones por requerimiento de la obra civil, como procesos de consolidación por medio de inyecciones de superficies sensibles de sufrir desprendimientos, protección por medio de velados (aplicación de telas con adhesivos sintéticos) además de protección con tapices de madera para evitar daños durante la obra civil.

En el área correspondiente al antiguo Teatro Orientación, por trabajos de refuerzos del inmueble fue necesario el desprendimiento de toda la pintura mural de Erick Mosse y Federico Canessi, trasladándolos al Centro de Conservación para sus procesos de restauración, concluyéndose y reubicándose en el año de 1997.

Los trabajos de obra civil corrigieron finalmente muchos de los problemas que sufría el inmueble, pero también produjeron y aceleraron acciones deteriorantes para los frescos de Diego Rivera y Roberto Montenegro, de tal manera que en la actualidad, después de seis años de iniciada la obra civil, los técnicos restauradores continúan sus labores en los trabajos de conservación.

El Centro Nacional de Conservación del Instituto Nacional de Bellas Artes, desde su creación hasta la fecha, ha estado atendiendo en forma permanente el estado de conservación de estas obras.

Recomendaciones

También te podría interesar

Comentarios

Lo último

México
Estas son las 7 playas más cercanas a la Ciudad de México

Estas son las playas más cercanas a la Ciudad de México planea tu viaje de fin de semana y disfrútalas todas.

Tirolesa. Deportes de aventura en Durango.
Durango
11 lugares para practicar deportes de aventura en Durango

Te dejamos los lugares ideales para practicar deportes de aventura en Durango. En valles, sierras, quebradas y desiertos.

México
6 lugares para vivir el ‘Guadalupe-Reyes’

Te recomendamos las mejores actividades para que aproveches al máximo estas fiestas.

México
El año en el que llegó el primer árbol de Navidad a México

Esta es la historia de cómo llegó el primer Árbol de Navidad a México y del lugar en el que fue instalado por primera vez.