El Charco del Ingenio, una reserva que el Dalai Lama declaró ‘zona de paz’ en San Miguel de Allende
Olvídate de la rutina y escápate:
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Muy cerca de San Miguel de Allende podrás adentrarte en una increíble reserva donde los cactus y las suculentas han dado vida a una 'zona de paz'.
A pocos minutos de San Miguel de Allende se encuentra el Charco del Ingenio, un jardín botánico de 67 hectáreas y una reserva natural de gran biodiversidad. Aquí es posible admirar una de las colecciones más completas en el mundo de las cactáceas y suculentas mexicanas. Un refugio vivo tanto de cactus nativos del área, como de ejemplares rescatados de diferentes desiertos de México, muchos de ellos raros, amenazados o en peligro de extinción.

El Charco del Ingenio en San Miguel de Allende
Al visitar San Miguel de Allende, una de tus prioridades debe ser conocer este sitio tan especial, especialmente si tienes fascinación por estas plantas que para muchos pueblos indígenas son sagradas. Aquí podrás admirar plantas que parecen de otro planeta o corales submarinos, y que se adornan con las flores más extraordinarias e inesperadas.
El Charco del Ingenio se compone de un impresionante paisaje que abarca el valle del río Laja, en una profunda cañada rodeada de peñascos y caídas de agua en temporada de lluvias. Además de la familia de Cactaceae, también están presentes otras de la flora suculenta, principalmente Crassulaceae, Bromeliaceae y Agavaceae.

Reserva natural en Guanajuato
Al internarse en los senderos que bordean la cañada, el paisaje se transforma con los nopales monumentales. Es fascinante observar la exuberancia de estas cactáceas que, desafiando a los climas más austeros, logran colonizar el terreno.
Durante la temporada de floración, el espectáculo es maravilloso. Los nopales, del género Opuntia, se cubren de múltiples capullos de colores llamativos y brillantes, que transitan del amarillo al rojo.
Acompañando estos gigantes de espinas, destacan los ejemplares del género Echinocereus, esos espinosos que sorprenden con sus flores en tonos fucsia. Entre ellos, las monumentales biznagas, cactus de cuerpo robusto que pueden alcanzar hasta los 2.5 m de altura, coronadas por flores amarillas de consistencia carnosa que completan este jardín natural.

Entre las más de 500 especies y géneros que alberga este territorio, podrás ver todas las formas, colores y tamaños: cactáceas columnares elevadas varios metros sobre el suelo, redondas, en racimo, así como especies pequeñas con flores espectaculares y delicadas. Podrás internarte por diversos mundos bajo la sombra de ejemplares bellos y extraños, de geometrías perfectas o de aspecto jurásico.
Un conservatorio diferente
Después de caminar un rato bajo el sol, puedes explorar la joya del Charco: el Conservatorio de Plantas Mexicanas, un gran jardín de invierno especialmente diseñado para la exhibición y conservación de las especies más raras. Aunque se trataba de especies más pequeñas, sus diseños tan inesperados y maravillosos te cautivaran durante un par de horas más.
La mayor parte de la colección botánica está integrada hoy en día por ejemplares colectados durante años en diversas regiones del país, cuidadosamente identificados, junto con otros propagados en el vivero. Este extenso trabajo ha implicado vínculos con comunidades campesinas y con instituciones científicas. El inspirador y en gran medida realizador de este proyecto fue el conocido cactófilo Charles Glass, quien cuidó del jardín botánico hasta su muerte, en 1998.

Y por si faltara algo para ser un lugar especial, El Charco del Ingenio fue consagrado en el 2004 como zona de paz por el Dalai Lama, líder del pueblo tibetano y Premio Nobel de la Paz, durante su visita a México. Fueron cinco las zonas de paz declaradas en distintos puntos del país y se trata de espacios libres de violencia y de armas, dedicados a la conservación de la naturaleza y al desarrollo comunitario.
Antes de irte, visita la tienda del Charco del Ingenio, donde se venden productos orgánicos y artesanales, libros y plantas del vivero del jardín. El Charco del Ingenio abre todos los días del año, desde las 09:00 hasta las 17:00 hrs. Tiene un costo de entrada, pero estudiantes, maestros y adultos mayores con credencial vigente tienen descuento.

Cómo llegar a El Charco del Ingenio en San Miguel de Allende
En automóvil:
Desde el Centro Histórico de San Miguel de Allende, remontar la salida a Querétaro y doblar a la izquierda en la glorieta con la estatua ecuestre de Ignacio Allende, avanzar medio kilómetro por empedrado, siguiendo las señales hasta la entrada principal del Jardín Botánico por calle Paloma.
Para los caminadores:
Una media hora de subida desde el Mercado Municipal, remontando la Cuesta de San José y el Antiguo Camino a Querétaro, siguiendo las señales, hasta llegar a la entrada principal por la calle Paloma.
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