Suscríbete: Newsletter Revista
Suscríbete: Newsletter Revista

Retorno al paraíso, 4 días en la Huasteca

Si estás pensando conocer la Huasteca Potosina, distinguida por su riqueza natural, aquí te ayudamos a no perder la brújula, ¡estos son los puntos clave para disfrutar la zona al máximo!

Foto:
Alberto González Arellano

Alberto González Arellano

Después de cuatro horas de viaje y dejar la ciudad de San Luis, llegamos a Ciudad Valles, donde inició la exploración en busca de esos paisajes que debieron ser muy parecidos al idílico paraíso.

Paisaje idílico 1. Gruta Los Sabinos

A 15 minutos de Ciudad Valles, por la carretera federal 85, en el ejido del mismo nombre. Están dentro de la Reserva de la Biosfera Sierra del Abra Tanchipa y para poder llegar, hay que caminar aproximadamente 25 minutos por un camino de terracería en buenas condiciones. En el trayecto pudimos observar gran variedad de plantas y aves. En el interior de la gruta hay una cascada petrificada por la formación de estalagmitas y estalactitas. Tiene tres tramos que pueden ser recorridos en compañía de un guía. El primero no pudimos recorrerlo porque en esta época del año (enero) había muchos murciélagos y se acumula en grandes cantidades el guano, lo cual es nocivo al respirarse.

Paisaje idílico 2. Cascadas de Micos

Tomamos la carretera que va a Río Verde y nos desviamos a El Naranjo y pasando el ejido El Platanito, tras 2 km, estábamos en el paraje Pago-Pago, donde se contratan los servicios a los ejidatarios para disfrutar del conjunto de las siete cascadas. La inmensa poza de agua color azul turquesa nos dejó con la boca abierta. A un lado existe un balneario con todos los servicios para pasar un rato agradable, también le recomendamos rentar una lancha para recorrer el río.

Paisaje idílico 3. Cascada Minas Viejas

Desde Ciudad Valles salimos hacia el municipio de El Naranjo y después de aproximadamente una hora, pasando por campos repletos de caña de azúcar, llegamos a estas cascadas de 45 metros de altura, donde pudimos ver con agrado que los ejidatarios han realizado un complejo ecoturístico. Al descender al río, nos percatamos que han adaptado zonas de campamento. Así, recorrimos un tramo y admiramos su belleza y exuberante vegetación y nos complació ver que no está dañado el entorno.

Paisaje idílico 4. Cascada El Meco

Es algo diferente a las que habíamos visto antes, ya que se puede apreciar desde un mirador a la orilla de la carretera o desde el restaurante del Hotel Huasteca Secreta, en donde se pueden contratar servicios para realizar diferentes deportes extremos así como también visitas a otros ríos y cascadas.

Está rodeada de un esplendoroso bosque de sabinos, mocoques y chacas que contrastan con las aguas turquesa que emanan del río El Salto. Al caer forma una serie de pozas.

Paisaje idílico 5. Tamasopo y Puente de Dios

Después de dos horas de viaje y de carreteras flanqueadas por cañaverales, llegamos a Tamasopo y nos dirigimos a Puente de Dios. Es todo un espectáculo, pues el azul de sus aguas y la tranquilidad son fuera de serie. Los 6 metros de altura no nos inhibieron y nos lanzamos a sus templadas aguas para luego dejarnos llevar por la corriente y entrar en una cueva donde el azul del agua se intensifica aún más. Pero el verdadero encanto del lugar es estar debajo de este puente natural y apreciar el color de sus aguas con la luz del sol que se filtra a través de una abertura en la roca viva. Al salir del puente, continúa un río de aguas tranquilas e inmensa claridad, que te permite ver los peces.

Paisaje idílico 6. Cascadas de Tamasopo

Llegamos a las cascadas cuando el sol estaba comenzando a salir, por lo que entre los vapores del agua y la bruma, se presentó ante nosotros un espectáculo natural asombroso. Las fotografías hablan por sí mismas. Su declieve es de 20 metros y al caer forma varias pozas de 5 metros de profundidad. Se ubican 2 km al norte de la población del mismo nombre, pueden llegar incluso en taxi.

Paisaje idílico 7. Cascada de Tamul

Para llegar a esta caída de agua, la más grande del estado, tuvimos que remar aproximadamente hora y media río arriba, Así, llegamos a una especie de mirador, que en realidad es una enorme roca en medio del río, donde amarramos la lancha. ¡La vista de la Cascada del Tamul desde ahí era perfecta para las fotos!

El río Gallinas se une al río Tampaón y forman esta impresionante caída de 105 metros de altura y 300 de anchura, donde se pueden realizar deportes extremos como el rappel.

Paisaje idílico 8. Cueva del agua

Al regreso pasamos unos ligeros rápidos, y nos orillamos para poder conocer la Cueva del Agua, que en realidad es la salida de un río subterráneo que emerge formando una poza de azul intenso y agua templada, de 25 metros de profundidad. Como afortunadamente el clima nos dio un respiro, pudimos apreciar el espectáculo del sol sobre el agua de la caverna con escurrimientos que formaban pequeñas cascadas.

Paisaje idílico 9. Sótano de las Golondrinas

Luego de un camino sinuoso y 35 minutos, llegamos al parador desde el cual se camina para llegar al famoso sótano.

Durante el camino, la vegetación comenzó a ser más frondosa y encontramos varias plantas de café de uso personal de los habitantes aledaños. Un poco más abajo, encontramos la casa de quienes vigilan el lugar, pertenecen a la etnia teenek y hablan un español bastante fluido.

Al llegar a la boca del sótano, los guías te aseguran con una cuerda para poder asomarte sin riesgo alguno. Hasta ese momento, el viaje me había dejado impresionado, pero al asomarme aquí, me di cuenta de lo mucho que me faltaba por conocer de la Huasteca. Nos cambiamos luego de lugar para poder ver el espectáculo de las aves al llegar a sus nidos, y al voltear la vista al cielo, observamos una gran cantidad de golondrinas volando en círculos sobre la boca del sótano, además estaban varias parvadas de cotorras que se detenían en los árboles, antes de bajar a sus nidos. Algo que nos sorprendió es que nunca logramos ver cómo descendían las golondrinas, ya que la velocidad con la que lo hacen es tanta, que sólo se alcanza a escuchar un murmullo.

Nota del autor: Gracias a todas las personas que me acompañaron e hicieron posible este viaje. Esta es una experiencia que no olvidaré y en especial agradezco a México desconocido.

Comparte tu experiencia

Te Recomendamos