San Jacinto Ixtoluca, la exhacienda que duerme bajo los amates
Escápate un fin de semana:
Descubre la magia holística de Tepoztlán en el Hotel Amomoxtli
¿Ya conoces los amates más impresionantes de México? Explora esta ex Hacienda en Morelos, escondida entre árboles que cuentan historias
Un espacio donde la historia se encuentra entre raíces milenarias
Lo primero que sorprende al llegar a San Jacinto Ixtoluca, una exhacienda del siglo XVI ubicada en Morelos y construida por Hernán Cortés es el abrazo majestuoso de los árboles de amate que la envuelven. Como si el tiempo se hubiera detenido para proteger este lugar, los amates crecen entre patios, corredores y muros desgastados, fundiendo sus raíces con la historia.

Qué es el amate
Como si el tiempo se hubiera detenido para proteger este lugar, los amates crecen entre patios, corredores y muros desgastados, fundiendo sus raíces con la historia. El amate es un árbol de la familia de las moráceas, que abunda en las regiones cálidas de Méxicoun. Además, es sagrado para las culturas originarias, pues es guardián del territorio. En este sitio, se percibe como un velo vegetal que cubre y protege los vestigios de un pasado que aún respira.
Entre los árboles que envuelven la antigua hacienda de San Jacinto Ixtoluca, destacan algunos ejemplares poco comunes: los amates amarillos. Con su corteza más clara, casi dorada al sol, y sus ramas que se extienden como brazos de luz, estos árboles aportan un tono cálido y casi místico al paisaje.
A diferencia de otros tipos de amate, los amarillos tienen una presencia que parece iluminar el entorno. En ciertas épocas del año, su follaje adquiere un matiz más dorado o verdoso claro, que contrasta con los muros de piedra de la hacienda y el verde profundo de los otros árboles que los rodean.

En la cosmovisión mesoamericana, los amates eran símbolos de conexión espiritual, y los amarillos, por su color asociado al maíz y al sol, representaban fertilidad y renovación. Hoy, caminar entre estos gigantes es una experiencia sensorial única: crujen, respiran, brillan. Son el detalle que convierte a San Jacinto no solo en un sitio histórico, sino en un escenario vivo, donde la naturaleza sigue contando su historia.
La historia que cuenta la exhacienda de San Jacinto Ixtoluca
Aún se conservan los vestigios en un casco abierto de lo que fue un centro de procesamiento agrícola y minero que floreció durante el siglo XIX, refinando productos provenientes de la Sierra de Huautla, como resinas, minerales, plomo y vetas de oro y plata.
De igual manera, destaca entre las historias de estos muros, que durante los años convulsos de la Revolución Mexicana, la hacienda de San Jacinto Ixtoluca se convirtió en bastión de paso y resguardo para las fuerzas zapatistas que operaban en la región sur, que por su ubicación estratégica, entre montañas y rutas hacia la sierra de Huautla, la volvió un punto clave para el movimiento agrarista.

Un plan histórico y ecoturístico
Junto al casco, los ejidatarios que manejan el lugar tienen dos albercas, habitaciones, prados para acampar y un restaurante. El inmueble fue rescatado por algunos habitantes de La Mezquitera a partir del año 2000, tras años de abandono. Gracias a su gestión, se rehabilitó y se convirtió en escenario para atraer al turismo y se convirtió en un balneario y espacio ecoturístico, que ofrece albercas, zonas para acampar, hospedaje en cuatro habitaciones, cabalgatas y safari fotográfico. Su restaurante prepara platillos típicos de la región, incluyendo iguana, conejo y codorniz.
Ubicación y cómo llegar a San Jacinto Ixtoluca
La exhacienda está ubicada en carretera Alpuyeca–Tepalcingo, Tlaquiltenango, Morelos. Se localiza a 46 km, aproximadamente una hora del centro de Cuernavaca. Abre de lunes a domingo de 8:00 am a 8:00 pm.
Toma la Autopista del Sol (México–Cuernavaca–Acapulco) en dirección a Cuernavaca/Jojutla. Sal de la caseta de Alpuyeca–Jojutla y sigue hacia Jojutla. Continúa hasta La Mezquitera, en Tlaquiltenango. A la salida del pueblo, toma un camino de terracería de unos 2 km hasta la hacienda.

Ahora que ya sabes de este lugar, empaca tu traje de baño, tu espíritu aventurero y, sobre todo, las ganas de escuchar cómo los árboles centenarios cuentan sus secretos.
¿Quieres escaparte a Morelos? Descubre y planea una experiencia inolvidable
Español (Original)
English
Français
Português
Deutsch
中文