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Una mirada a Zihuatanejo Guerrero

Guerrero
Sunset
© Chepe Nicoli

Cihuatlán guarda lo más tradicional de Zihuatanejo Guerrero. Te contamos sobre una aventura llena de mar, selva y arte en la costa del Pacífico.

Lugar de Mujeres, así es como en tiempos antiguos nuestros ancestros nahuas percibieron este pedazo de costa y lo llamaron Cihuatlán. En la década de 1970, esta pequeña aldea de pescadores se convirtió en un destino internacional y hoy, tras el paso de los años, los ojos de muchos siguen apuntando hacia estas paradisiacas coordenadas.

Julie Soefer

El pulso del paraíso

Mi carro se detuvo ante una alta y elegante estructura de palapa. Cruzando la puerta, me encontré con un entorno fantástico y armonioso. Había llegado al Thompson, mi casa por los siguientes días, lugar que habría de consentir los sentidos.

El hotel tiene casi 40 años siendo un foco de lujo en la región, pero fue apenas el año pasado que cambió su nombre (antes Viceroy y The Tides). Sus rasgos principales son la exquisita arquitectura -estilo Zihuatanejo- en armonía con la exuberante vegetación, su servicio cálido y personalizado y su meticulosa atención a los detalles. Dejé las maletas y salí a la sala exterior de mi suite.

No pude evitar entrar a la piscina privada… así, mientras mi vista se posaba en el océano que resplandecía al atardecer, respiré profundo. Poco a poco dejé atrás el ajetreo del viaje y sentí cómo el paraíso pulsaba a mi alrededor.     

Generosidad en las aguas, alquimia en la cocina

Desperté con los primeros rayos del sol, que se asomaban tímidamente por mi ventana. En el lobby me esperaba Paco Isordia, chef del hotel quien sería mi guía de compras y maestro de cocina. ¡Un lujo inesperado!

Lo primero que hicimos fue ir directamente a la Playa Municipal, frente al centro, donde cada mañana los pescadores arriban con su pesca de la noche. Así pudimos ser de los primeros en elegir entre sus productos, de frescura incomparable. Comparamos escamas y la brillantez de los ojos, medimos y pesamos; decidimos por dorado, boba, pulpo y camarones.

Con nuestro abundante cargamento llegamos al pequeño mercado, donde encontramos productos locales como tomatito criollo, jamaica fresca, habanero morado, flores y calabazas.

Compramos lo que nos hacía falta y regresamos al hotel donde, en una palapa frente al mar, Paco desplegó un abanico de técnicas y talentos sorprendentes mientras me enseñaba cómo cortar correctamente las famosas tiritas de pescado, el punto de cocción del pulpo y la receta perfecta para marinar “a la talla”.

El menú que creamos ese día incluía pescado zarandeado, tiritas Zihuatanejo, pulpo al fogón y mariscos al ajillo, absoluto festín que me mostró la generosidad de estas costas y la magia en la cocina de un experto.

Surf para principiantes en playa La Linda

Tras una breve visita a las aguas del mar que me llamaban a refrescarme, llamé a Juan Manuel, instructor de surf local para que me enseñara un poco de sus destrezas en las olas. De camino a playa La Linda, me platicó que Zihuatanejo se ha convertido en un importante destino para este deporte y que cuenta con torneos de categoría internacional.

El sol brillaba con fiereza sobre la superficie del agua mientras Juan me daba instrucciones de cómo pararme rápidamente en el momento preciso y cómo mantener el equilibrio. Tras algunas olas de práctica, me sentí listo y antes de que pudiera darme cuenta, ya volaba sobre una ola plateada hacia la playa. Ese primer golpe de adrenalina hizo que quisiera más, por eso salí del agua con los últimos rayos del sol, los brazos agotados y la sonrisa en el rostro.

El sonido de los árboles

La cálida mañana comenzaba y, después de unos huevos pochados con salmón en el restaurante del hotel La Villa, me sentía listo para volar entre los arboles.

Así llegué a Parque Aventura Ixtapa, donde me colocaron el equipo de seguridad para empezar un intenso y a la vez relajante recorrido entre las copas de los árboles. Lo que hace esta actividad distinta a la de las demás tirolesas, es que no sólo hay tramos de tirolesa clásica, sino también secciones con obstáculos y puentes que aportan un reto extra, haciendo el recorrido más interesante.

Terminé esta aventura de 22 tramos en hora y media, acompañado de un guía que me iba aconsejando cómo dar el siguiente paso. El broche de oro fue el último tramo de 250 metros donde me dejé ir a toda velocidad, rasgando el aire entre el profundo verdor de los árboles.

Regresé al hotel a tiempo para consentirme con un masaje sueco en el spa. Noventa terapéuticos minutos que dejaron mi cuerpo relajado y mi mente en profunda paz. Cuando salí, el cielo ya se tornaba rojizo e iba oscureciendo. El mar, tan cercano, comenzó a llamarme. Me dejé abrazar por sus oscuras aguas mientras el día se extinguía.

El aroma de la madera

Desperté con la dulce certeza del descanso profundo y caminé hacia la playa. Ahí estaba Pilar Madrazo lista para dar yoga y sumergir mi mente en aún mayor calma. Con el mar enfrente, centré mi atención en la respiración y dejé que el viento y la arena me ayudaran a entrar suavemente en las posturas.

Se acercaba la hora de partida, pero todavía había tiempo. Preparé mis cosas, subí al auto y fui directamente a Lacas de Olinalá, en el centro. Esta tienda ofrece piezas creadas de la madera del copal (Bursera linanoe), aromático y preciado árbol que se usa para este antiguo proceso artesanal. Lo que me sorprendió más es que aún el trazo se hace con pluma de búho. Yo no pude mas que admirar el trabajo de artistas como Francisco Coronel Navarro.

La última parada fue en la tienda El Jumil que muestra orgullosamente otro aspecto del arte guerrerense. Ahí pude contemplar máscaras de la Danza del Tigre, del pueblo de Zitlala, y todo el misticismo que las rodea.

Este viaje fue tan solo una probadita de las profundidades ancestrales de esta tierra que me supo acoger con las delicias, adrenalina y belleza dignas del “lugar de las mujeres”.

Codiciado clima

Por su posición geográfica y características de estabilidad climática, la zona de Zihuatanejo está prácticamente libre del embate de huracanes. A lo mucho se presentan tormentas tropicales que pasan pronto y el único resultado de su paso es dejar todo mojado.

Cómo llegar

Desde la Ciudad de México hay vuelos con Interjet y Aeroméxico. Por carretera desde México tomar la autopista núm. 134 vía Toluca. Desde Acapulco tomar la carretera núm. 200.

Contactos

Viceroy Hotels & Resorts
Playa la Ropa s/n, Zihuatanejo.
Tels. 01 (755) 555 5500 y 01 800 710 9340 (sin costo).
www.viceroyzihuatanejo.com

Yoga
Pilar Madrazo
[email protected]

Artesanías
Lacas de Olinalá
5 de Mayo, número 2, Centro.

El Jumil
Paseo del Pescador s/n, Centro.

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