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Citla, el ángel del Pico de Orizaba

Un sentido adiós a Citla “el ángel de la montaña” que cuidaba a los alpinistas del Pico de Orizaba.

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Septiembre será un mes en el que mi especie siempre será recordada y aunque los últimos días hemos tenido muchos héroes, la historia del can que voy a contar a continuación es triste para todos los perritos pues uno de sus más queridos y nobles exponentes ha fallecido. Citlaltépetl, “el ángel de la montaña” volvió hoy al cielo.
 
Citla, como le llamaban de cariño, vivió casi toda su vida en la cumbre del Pico de Orizaba, la montaña más alta de México, y dicen que ayudaba a los alpinistas que se perdían en su ascenso y los guiaba hasta el refugio más cercano.
 
Me contó mi mamá que Citla llegó hasta la cumbre por primera vez siendo un cachorrito llevado por un albañil que había subido a realizar trabajos en el Gran Telescopio milimétrico y quería que alguien le hiciera compañía, desde entonces se quedó a vivir ahí en donde aprendió a sobrevivir solo. “El ángel de la montaña” tenía la cualidad de oler a las personas desde lejos, los ubicaba y los ponía a salvo en algún refugio.
 

Era muy querido por todos pero algunas malas personas había subido en ocasiones a hacerle daño y hasta llevaron perros para atacarlo. Por suerte el presidente de una de las delegaciones del Club Alpino Mexicano, Hilario Aguilar, tuvo que separarlo de su adorada montaña para cuidarlo en la ciudad de Orizaba en donde permaneció hasta que, debido a una exagerada retención de líquido en los pulmones, aunado a un problema cardiaco y un tumor en el hígado, falleció.
 
Tenía varios refugios en los que era visto comúnmente: la caseta de vigilancia del Gran Telescopio milimétrico (a 4,000 metros sobre el nivel del mar), el refugio conocido como La cueva del muerto (a 4,200 metros) y el refugio en la parte alta ubicado a 4,600 metros sobre el nivel del mar. Debido a las grandes alturas en las que vivía su corazón creció demasiado y es justo ese corazón enorme el que se queda con todos nosotros y siempre nos vigilará desde la cumbre de su montaña: el Citlaltépetl.
 
Gracias, Citla, por ser un héroe más de México...

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