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Janos, un sobreviviente en Chihuahua

Poco explorada por los viajeros del norte de México, esta zona de pastizales es de las pocas que todavía sobreviven en territorio norteamericano. ¡Anímate a descubrir sus insólitos paisajes y biodiversidad!

Foto: Rodrigo Sierra Corona

Esta región hasta ahora poco conocida, debe su reciente decreto de protección a la increíble biodiversidad que alberga y a los problemas de degradación ambiental que enfrenta actualmente y amenazan su sobrevivencia. Este no es el primer decreto de protección que ha merecido. En 1937, el área comprendida entre Janos y el municipio de Ascensión fue nombrada Refugio de Fauna Silvestre por Lázaro Cárdenas y después, en 1979, se promulgó una veda para la apertura de nuevos pozos agrícolas debido que el acuífero ya se encontraba sobrexplotado.

Carismáticos y en peligro

Dentro de los pastizales nativos de Janos contamos con uno de los mayores conjuntos de colonias de perros de las praderas en Norteamérica, así como la fauna asociada a estos peculiares roedores. Éstos son parientes de las ardillas, forman colonias en donde viven en grupos familiares y cuentan con un complejo sistema de comunicación entre ellos. A finales del siglo XIX, en los Estados Unidos fueron clasificados como plaga debido a la falsa creencia de que compiten con el ganado doméstico por el forraje disponible y a partir de esto, el gobierno del vecino país ha gastado millones de dólares en campañas de exterminio, logrando su erradicación en más de 98% del área que ocupaban históricamente.

Los resultados de estas campañas han sido por demás contraproducentes, ya que recientemente se ha descubierto que los perros de las praderas ayudan a mantener los pastizales libres de plantas leñosas, evitando su transformación de pastizal a matorral, debido a la dispersión de semillas de plantas como el mezquite, por parte del ganado doméstico y otros herbívoros nativos, además de proporcionar de forraje de alta calidad para el ganado doméstico durante el invierno. La actividad del ganado ayuda a mantener sus colonias e incluso a expandirlas.

El caso del hurón de pata negra

Otro resultado negativo de la erradicación de los perros de la pradera es la casi extinción de los hurones de patas negras, quienes se alimentan principalmente de los primeros. Los hurones fueron declarados extintos en 1979, hasta que en 1981 la especie fue redescubierta y se inició un programa de reproducción en cautiverio para su posterior reintroducción en el medio silvestre. Para nuestra fortuna, el gobierno mexicano no siguió las políticas de erradicación y fueron sólo algunos propietarios privados quienes decidieron realizar algunas campañas de envenenamiento con resultados menores en comparación con la devastación ocurrida en Estados Unidos.

Círculo de vida

Como mencionamos anteriormente, los perros de las praderas son una importante fuente de alimento para la fauna local. Cuando uno visita sus colonias es muy probable observar coyotes, tejones y águilas reales esperando por una oportunidad para conseguir el alimento del día. Aunado a esto, sus madrigueras ofrecen alojamiento de primera clase para muchos de los habitantes de las praderas como tecolotes llaneros, tortugas ornadas y serpientes de cascabel.

El gran residente

Otro animal característico de las praderas norteamericanas es el bisonte, y en Janos está la única manada silvestre que queda en México, misma que cruza entre el estado de Nuevo México y Chihuahua todos los años, aventurándose unos pocos kilómetros dentro de nuestro país.

Bisontes en la Reserva de la Biosfera Janos./ Rodrigo Sierra CoronaFoto: Bisontes en la Reserva de la Biosfera Janos./ Rodrigo Sierra Corona

Presencia humana

La población humana local se compone de ejidatarios, ganaderos, agricultores, comerciantes menonitas y avecinados en los diferentes pueblos y colonias. Las principales actividades productivas son la ganadería extensiva y la agricultura industrializada, mismas que debido a prácticas inadecuadas, se han convertido en un problema regional. Los pastizales norteamericanos tienen una larga historia de coevolución con grandes herbívoros ungulados (mamífero que tiene casco o pezuña) como los bisontes, por lo que la ganadería extensiva realizada bajo prácticas adecuadas y evitando el sobrepastoreo en épocas críticas del año, podría incluso considerarse como una actividad sustentable y ayudaría a mantener la biodiversidad del lugar.

Por otro lado, la reciente expansión de la agricultura industrializada amenaza no sólo a la biodiversidad sino la permanencia de las comunidades humanas, ya que año con año el abasto de agua ha ido en detrimento, incluso fallando durante la época de secas debido a la sobrexplotación (ilegal por supuesto) de los mantos freáticos. Un ejemplo claro es la actual inexistencia de agua superficial, arroyos, manantiales y norias; ahora sólo existen en la memoria de los habitantes de mayor edad.

Futuro en peligro

A pesar de los previos esquemas de protección, el desarrollo de la región ha sido por demás desordenado. Esto ha traído una bonanza económica que de seguir por el mismo camino, terminará por agotar el recurso más preciado de esta región semidesértica y que sin él, los más afectados serán las comunidades humanas.

El actual decreto como Reserva de la Biosfera busca el ordenamiento y regulación de las actividades productivas para garantizar el disfrute de los recursos naturales para las generaciones por venir, así como el mantenimiento y restauración del ambiente. Este proceso es liderado por investigadores del Instituto de Ecología de la UNAM, en estrecha colaboración con la población y gobierno local, la Comisión Nacional de Áreas Protegidas y otras dependencias de gobierno, universidades locales y extranjeras, así como organizaciones no gubernamentales nacionales y extranjeras. Del trabajo en conjunto de estos participantes depende el futuro de esta maravillosa región de nuestro país.

Dónde está

La Reserva de la Biosfera Janos (RBJ) está en al noroeste del estado de Chihuahua, dentro del municipio del mismo nombre, colindando al norte con el estado de Nuevo México, en los Estados Unidos; al oeste con el vecino estado de Sonora, al este y al sur con los Municipios de Ascensión, Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.

Su grandeza

La RBJ tiene una extensión de 5,305 km2 (530,440 has) y se compone de extensos valles cubiertos de pastizales nativos que, al ganar elevación, se transforman en serranías boscosas que nos regalan paisajes extraordinarios en donde la vista se pierde en el horizonte.

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