Todo sobre la nueva zona arqueológica Teteles de Ávila Castillo
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Hace 2,500 años observaban el cielo aquí. Ahora podrás entrar a descubrir el lugar.
La zona arqueológica Teteles de Ávila Castillo, en la Sierra Norte de Puebla, será la novena abierta al público en el estado. En octubre de 2026, el INAH confirmó que uno de sus conjuntos funcionó como observatorio solar hace más de 2,500 años. Según el instituto, sería el más antiguo registrado en Mesoamérica fuera del área maya.
Hace más de dos milenios, sus habitantes miraban salir el sol sobre la sierra de Chignautla para marcar en febrero el inicio de su calendario. Hoy el sitio espera la luz verde para recibir visitantes.
Tetelihtic, los cerritos de Teteles de Ávila Castillo
Tetelihtic es el nombre con el que los pobladores de Teteles de Ávila Castillo conocen al antiguo recinto sagrado que ocupa el norte de su pueblo. Otros le dicen simplemente Los Cerritos. La palabra viene de la raíz náhuatl tetel, que significa montículo de piedra.
El primero en reportar el sitio fue Vicente Lombardo Toledano, en 1939, en su obra Geografía de las lenguas de la Sierra Norte de Puebla. Después pasaron décadas sin que nadie lo estudiara. Durante ese tiempo, los montículos sirvieron como banco de piedra para las casas de la localidad y como paso de ganado.
El sitio se registró de manera oficial en el año 2000. Las primeras excavaciones sistemáticas llegaron en 2014, gracias a la asociación civil Tzoncoyotl, que gestionó recursos y donó los terrenos donde hoy trabaja el INAH.
Con una extensión mayor a nueve hectáreas, el asentamiento reúne al menos ocho conjuntos arquitectónicos con 16 basamentos piramidales. Estos basamentos delimitan seis plazas y un patio hundido, y los arqueólogos identificaron además un probable juego de pelota.
La pirámide principal, llamada Estructura 1, tiene planta cuadrangular de 52 metros por lado y 12 metros de altura. Todo el trazado está alineado con las montañas que lo rodean: al oriente, la sierra de Chignautla; al poniente, el Cerro Colorado, que da nombre al vecino Tlatlauquitepec.

El observatorio solar de Teteles de Ávila Castillo
El hallazgo más reciente en la zona arqueológica Teteles de Ávila Castillo es un conjunto que funcionó como observatorio solar. Se trata del Grupo E, ubicado al este de la Gran Plaza del recinto ceremonial. Lo forma un patio cuadrangular flanqueado por dos basamentos.
El del oriente es alargado y mide 90 metros de sur a norte por 40 de este a oeste. El del poniente es más pequeño, de 46 por 27 metros, y funcionaba como punto de observación.
De acuerdo con el arqueólogo Alberto Diez Barroso Repizo, director del proyecto, la traza del conjunto es idéntica a la de los observatorios del área maya. Uno de ellos es el Grupo E de Uaxactún, en el Petén guatemalteco. Ambos datan del periodo Preclásico Medio, entre 1000 y 600 a.C.
El basamento alargado servía para fijar el inicio del calendario mesoamericano en febrero y el de la cosecha en octubre. Además, desde su frente es posible seguir al amanecer la trayectoria del sol al inicio de los equinoccios y los solsticios.
La pirámide principal tiene su propia relación con el cielo. Está alineada con la aparición de Canopus en febrero, la segunda estrella más brillante del cielo nocturno. La tradición oral, recogida por el cronista de Yaonáhuac Cirilo Salazar Morenos, vincula esta orientación con Nantehuitz, nuestra madre del sur. Según ese mismo relato, los antiguos pobladores le dejaban ofrendas de obsidiana a esta diosa nahua.

Para Diez Barroso, el observatorio sugiere que la presencia maya en Teteles podría remontarse a un milenio antes de nuestra era. Este dato aporta pistas sobre la relación entre los grupos huastecos y mayas en los albores del poblamiento de la Sierra Norte.
Historia de la zona arqueológica Teteles de Ávila Castillo
Tetelihtic estuvo en funciones desde el Formativo Medio, hacia el año 900 a.C., hasta el Protoclásico, alrededor del 100 d.C. Su época de mayor esplendor transcurrió entre 200 a.C. y 100 d.C.
Cuando surgieron Teotihuacan y Cholula, el sitio quedó parcialmente abandonado. Una de las hipótesis del proyecto sostiene que sus pobladores emigraron y que más tarde regresaron a venerar a sus ancestros. Varias ofrendas halladas en la periferia del recinto, fechadas entre 100 y 600 d.C., indican que el lugar siguió siendo un espacio de culto.
En el Epiclásico, un grupo totonaca habría excavado un pozo en la Estructura 2 para honrar a los antepasados y al lugar de origen. En su interior, los arqueólogos encontraron una ofrenda con una palma que representa a una serpiente. La palma es un tipo escultórico que caracteriza a la cultura totonaca.
Este hallazgo refuerza la idea de que los primeros habitantes de Tetelihtic fueron ancestros de los totonacos que más tarde se asentaron en Yohualichan (Cuetzalan) y El Tajín (Veracruz). El estilo arquitectónico del centro ceremonial, por su parte, lo emparenta con la región Huasteca.
Las excavaciones también arrojaron una gran cantidad de obsidiana trabajada, la mayor parte proveniente del yacimiento de Zaragoza-Oyameles. Esa abundancia llevó a los arqueólogos a plantear que la antigua ciudad vivía de fabricar herramientas y armas con este vidrio volcánico.

Museo de sitio de Teteles de Ávila Castillo
El museo de sitio de Teteles de Ávila Castillo reunirá los resultados de más de una década de investigación arqueológica. El gobierno de Puebla entregó la construcción del edificio a principios de 2025, junto con un campamento para el equipo del proyecto.
Su museografía parte del guion científico del INAH e incluye una sala interactiva. El recinto tendrá también una ventana arqueológica que mostrará un yacimiento lítico, descubierto mientras se construía el edificio.
¿Cuándo abre la zona arqueológica Teteles de Ávila Castillo?
La zona arqueológica Teteles de Ávila Castillo todavía no tiene fecha de apertura. En abril de 2025, el INAH anunció que abriría durante ese año, pero el plazo se extendió.
En agosto de 2026, el titular del Centro INAH Puebla, Gustavo Donnadieu Cervantes, aseguró que el sitio ya está listo para abrirse. También informó que el instituto negocia un convenio de colaboración con el gobierno estatal para concretar la apertura.
Los pendientes se concentran en los permisos para operar el museo de sitio y en las medidas de seguridad del recinto. Falta, además, definir qué autoridad se encargará de su custodia.
Mientras tanto, el sitio abrió sus puertas de manera excepcional durante la feria del pueblo, el fin de semana del 10 y 11 de octubre de 2026. En esas fechas, con apoyo del Ayuntamiento y de la asociación Tzoncoyotl, hubo ahí una conferencia y se inauguró una muestra fotográfica sobre el observatorio.
Por ahora no hay horario ni costo de acceso definidos.
Cómo llegar a Teteles de Ávila Castillo
Teteles de Ávila Castillo es un pequeño municipio de la Sierra Nororiental de Puebla, ubicado entre Teziutlán y Tlatlauquitepec. Está a unos 1,865 metros sobre el nivel del mar.
- En auto desde la ciudad de Puebla: toma la autopista Amozoc-Perote (140D) y, más adelante, la autopista Puebla-Teziutlán (129D) en dirección a Teziutlán. Ambas son de cuota. En el kilómetro 122.5 de la 129D toma la salida a Atempan, un camino asfaltado de 4.8 kilómetros que llega a la cabecera de ese municipio. Teteles está justo al norte de Atempan y ambos pueblos están comunicados por la carretera federal 129, la vía libre Amozoc-Teziutlán.
- En autobús: desde la ciudad de Puebla hay corridas con destino a Teteles.
- Ubicación del sitio: la zona arqueológica está al norte del centro del pueblo. En los mapas digitales aparece como Zona arqueológica Tetelictic, sobre la calle La Laja.
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