-
Interior del Teatro Principal. / Ernesto Polo -
Interior de la capilla del Rosario en el templo de Santo Domingo. / Ernesto Polo -
Restaurantes en los arcos. / Ernesto Polo -
Exterior del templo de la Compañía de Jesús. / Rafael Doniz -
Perspectiva del Callejón de los Sapos. / Ernesto Polo -
Exterior del centro de Convenciones. / María de Lourdes Alonso -
Interior de un museo en la ciudad. / Rafael Doniz -
Exterior de la ex penitenciaría de la ciudad. / Rafael Doniz -
Torre de la catedral. / Ernesto Polo
PUEBLA: LA CIUDAD DE LOS ANGELES
Algunos de los personajes que participaron directamente en la fundación de esta ciudad fueron el presidente de la Real Audiencia de la Nueva España, don Juan de Salmerón, que reconocía la conveniencia de establecer a la nueva población e impulsó notablemente su desarrollo durante su primer mes de existencia; el obispo de Tlaxcala fray Julián Garcés, quien tuvo una "revelación" mediante un sueño en el que se le aparecieron unos ángeles indicándole el sitio para la fundación; y el primer corregidor, don Hernando de Saavedra, quien trazó el lugar preciso del asentamiento.
En lo que respecta a monumentos religiosos, la bella Puebla de los Ángeles cuenta con un gran número de capillas e iglesias, como la Catedral, que posee las torres más altas del país, y cuya construcción fue iniciada en 1575, para concluirse a mediados del siglo XVII. Otras edificaciones, como templos y colegios, recorren diversos estilos arquitectónicos, pasando por el barroco y el churrigueresco, muchos con sus decoraciones de loza y azulejo.
Centro Histórico
Vale la pena tomarse un tiempo para recorrer este espacio reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Desde su esquina noroeste se inicia la numeración de las calles de la ciudad y hermosas esculturas decoran esta plaza, aunque la más famosa y bella es la del arcángel San Miguel en la fuente localizada en su centro desde 1777.
Biblioteca Palafoxiana
Se encuentra en la planta superior de la Casa de la Cultura. Se trata tal vez de la biblioteca más antigua de México. Nació en 1646 con la donación inicial del obispo Juan de Palafox y Mendoza de los cinco mil libros de su colección personal. Actualmente su acervo rebasa los 42,500 volúmenes que en su mayoría son anteriores a la Independencia.
Catedral de Puebla
Calificada por muchos críticos de arte como una de las más hermosas del continente, casi todos los estilos artísticos virreinales están presentes en la Catedral de Puebla, desde el renacentista hasta el ciprés neoclásico. El coro, dotado de una magnífica sillería, la cúpula con la pintura de Cristóbal de Villalpando dedicada a la Eucaristía y el altar de los Reyes son algunas de sus partes más afamadas.
Cholula
Significa “lugar de los que huyen” en la lengua nahuatl. Siempre ha estado habitada. Durante 25 siglos, desde la época prehispánica hasta nuestros días. La ciudad alberga 39 iglesias que fueron construidas sobre los antiguos templos indígenas llamados teocallis.
Puebla es una mina de oro en cuanto a gastronomía se refiere, ya que cuenta con una gran variedad de platillos e ingredientes entre los que destacan el mole poblano y los chiles en nogada.
Mole: es uno de los más importantes platillos del estado y ha alcanzado fama internacional. No hay que olvidar sus variantes, como el pipián, el mole negro y el verde.
Chiles en nogada: sólo disponibles durante los meses de agosto y septiembre. Los ingredientes de este platillo se componen de chile poblano relleno de picadillo de carne de cerdo, jitomate, cebolla, ajo, frutas de la estación, nueces, almendras, piñones y diversas especias. Se acompaña de salsa hecha a base de nuez de Castilla frescas, y para adornar, se le agregan granos de granada y perejil logrando los colores de la bandera.
Festival Internacional de Puebla
Se trata de una serie de exposiciones, muestras de cine, presentaciones de libros y conferencias con autores, obras de teatro, espectáculos de danza y pantomima, y conciertos de reconocidos artistas nacionales internacionales para vivir las primeras semanas de noviembre.
Día de Muertos en Huaquechula
El uno y dos de noviembre puedes admirar sus ofrendas que poseen una particularidad distintiva de Huaquechula. Además de las ofrendas tradicionales, también hay otras muy diferentes construidas como estructuras piramidales de tres a cuatro niveles (semejantes a un pastel de bodas) erigidas en el recibidor de las casas, a donde han de llegar las ánimas.
Feria del Huipil
Se celebra el cuatro de octubre a San Francisco de Asís y se presenta la Feria del Huipil, con música tradicional y danzas autóctonas como la de los Voladores, la de los Quetzales, la de los Santiagos y los Toreadores. Todas relacionadas con la cosmología indígena.
Área natural desde donde Cortés y sus hombres pudieron observar por vez primera el Valle de México y la gran ciudad México-Tenochtitlán. El parque comparte territorio con el Estado de México y Morelos. Se puede practicar senderismo, bicicleta de alta montaña, alpinismo, montar a caballo y acampar.
Cerca de los pueblos de Nicolás Bravo y Santa María del Monte, puedes navegar en sus aguas tranquilas de tonalidades azules y verdes mientras disfrutas del paisaje y de su fauna (garza blanca y gris, pato canadiense, pato buzo y gallareta), y pescas una trucha para la hora de la comida.
El paraíso de los animales en libertad. Se trata de un zoológico abierto donde la mayoría de sus grandes mamíferos -y algunas aves y reptiles- deambulan a su antojo por grandes espacios como en su hábitat natural.
Hacia el sur de Atlixco, en Izúcar de Matamoros, hallarás diversos balnearios populares. Destaca el Parque Acuático San Carlos situado unos 6 km al sur de la ciudad. Además de albercas, toboganes y aguas termales, ofrece canchas deportivas, gotcha, áreas para acampar y amplias cabañas familiares.
Si te gustan las emociones fuertes, Cuetzalan está rodeado por decenas de cascadas: la Cascada Las Brisas o la Cascada Las Golondrinas, y puedes visitar varias cuevas interesantes, las más accesibles se encuentran en torno al poblado de Paxpahtapan, un par de kilómetros al sur y arriba de Cuetzalan.
Cholula también puede ser vista desde las alturas. Aquí existe una escuela de parapente donde lo único necesario para vivir esta aventura es tener una condición aceptable (ni siquiera la edad es obstáculo) y un poco de audacia para estos deportes. www.vuelo.net
Puebla se caracteriza por sus más de 70 años de tradición golfista, sus campos han sido testigos de campeonatos mundiales como la PGA. Practica tu swing en el Club de Golf La Huerta o en el Campestre Mayorazgo.
A dos cuadras al sur de la catedral puedes observar su acervo de arte prehispánico de más de 2 mil piezas exhibidas en 7 salas. La parte novohispana abarca una gran colección de imágenes de la Virgen de Guadalupe, lo mismo que muebles de maquetería, lienzos, maquetas, cerámica y orfebrería.
Ubicada en Cholula. Es representante del esplendor de la cultura tolteca, sus restos demuestran que fue la más grande del mundo mesoamericano (incluso más grande que la pirámide del Sol en Teotihuacán y la de Keops en Egipto) y sobre la cual se levantó el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios.
Dedicada a la Virgen de Loreto, se levantó justo en el sitio en que un comerciante se salvó de un tremendo rayo que mató a sus animales de carga. La fortificación por su parte se erigió en torno al templo para proteger la ciudad de los continuos ataques durante la guerra de Independencia.
Adquiere piezas de talavera en uno de los talleres que elaboran esta artesanía de calidad. En Cholula puedes encontrar uno de ellos con excelente fama, Talavera de la Reyna; cuenta con sala de exhibición y tienda donde puedes ver y comprar desde azulejos hasta vajillas, floreros y macetas.
Las pródigas huertas de Huejotzingo producen sabrosas manzanas de las que se obtiene una excelente sidra, pero también peras, capulines, higos, duraznos y otras muchas frutas de las se hacen magníficas conservas.
Una caminata por las plazas de Puebla no se puede pasar por alto. Adquiere alguno de los artículos elaborados con el talento de jóvenes en la Plaza de los Sapos, o escucha música de mariachis en la Plaza de Santa Inés. Todo esto al caer la noche.
Puebla es bella tanto de día como de noche y no está de más conocerla cuando el sol se oculta a través de sus bares, antros y cafeterías con diversos ambientes para todos los gustos. Disfruta de bailar, tomar un trago o platicar hasta altas horas.






