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Cultura y tradición en Colima

Por: Mar

El estado de Colima es conocido mayormente por sus playas, sin embargo, también cuenta con tradiciones muy especiales que forman parte de la recia cultura colimense o colimota, como la llaman los nativos.

La Navidad es una de estas tradiciones que celebran de manera peculiar: niños, que representan a Jesús y a María, van tocando de puerta en puerta mientras cantan villancicos, por lo que son premiados con diversas golosinas. Un día después, el 25, llega el Niño Dios a hacer obsequios a todos los niños.

En el pueblo de Ixtlahuacán tiene lugar otra singular celebración: el tradicional robo del Niño Dios. En ella, cuatro chayacates, hombres enmascarados y vestidos con un costal, roban de la casa del mayordomo al Niño, para lo cual se valen de distintas estratagemas llenas de ingenio.

Otra fiesta importante es la del Cristo Viajero, Señor de la Expiración, que va de pueblo en pueblo, de ahí su nombre. La última visita que hace, el segundo lunes de cada enero, es al poblado de Coquimatlán. Ese día se queman castillos y se encabeza la procesión con un carro alegórico en cuya plataforma se coloca el nicho del Cristo Viajero. Las mujeres jóvenes más agraciadas se visten con brillantes túnicas, alas de papel crepé y coronas de oropel. Al día siguiente gran cantidad de danzantes y grupos de pastorelas rinden homenaje al Señor de la Expiración.

Todas estas festividades se acompañan siempre con deliciosos manjares hechos con productos de la tierra y del mar, dignos de los paladares más exigentes, como las espléndidas escaladillas, empanaditas de camote, pozole seco, enchiladas dulces, el clásico tatemado, sopitos con picadillo y salsas especiales, menudo, atole de nanche, de guayabilla o champurrado y tamales de ceniza y cernidos, pescado zarandeado, ceviche, ostiones asados y moyos (cangrejos).

Espacio aparte merecen sus postres, entre los que destacan las cocadas y alfajores, en los cuales son verdaderos especialistas. Como bebida tradicional está la tuba natural o compuesta, líquido que se extrae de las palmas de coco antes que fructifiquen. Es una bebida no alcohólica con un sabor más delicado que el agua de coco. También se puede beber el llamado bate, hecho con chía, maíz y piloncillo, o el tradicional tejuino que se sirve con hielo, sal y limón.

En cuanto a las artesanías y objetos de arte popular poseen muestras de magnífica calidad como las tradicionales hamacas, los muebles de perota y cuero delicadamente decorados, equipales, trajes, cascos y máscaras, así como bastones, coronas y cinturones de hojalata para los danzantes. También se pueden encontrar ollas bellamente decoradas; y los vestidos profusamente bordados en color rojo sobre blanco, que todas las mujeres, nietas, madres y abuelas, portan el 12 de diciembre como homenaje a la Guadalupana.

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