Los cantaritos gigantes de Jalisco, para gente con hígado resistente
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¿Soportarías uno? Los cantaritos gigantes son los hermanos mayores de los famosos cantaritos de Jalisco. Son unos auténticos portentos de fiesta.
Por todos he sabido que Jalisco es rico y vasto en sabores. Su reconocida gastronomía es llamada, muy a menudo, como la más mexicana de todas en nuestro país. Dicha fama se extiende a las bebidas y la coctelería. En este rubro, todos conocemos los tradicionales cantaritos, esos jarritos de barro con una rica mezcla de tequila, refresco, limón y sal. Lo que no muchos saben es que tienen unos hermanos mayores, los cantaritos gigantes, los cuales sacian los paladares más exigentes.

Una tradición enorme
Los cantaritos de tequila son una de las bebidas más extendidas y famosas del estado de Jalisco. Este brebaje se hace a base de tequila, refresco toronja, jugo de limón o naranja, sal, hielo y chile en polvo. Se suelen servir en jarritos de barro. Es especialmente abundante en Tlaquepaque, Tequila, Guadalajara y Amatitán. Además de ser el mejor socorro para los días de calor o el fin de semana, también han alegrado fiestas y otros eventos sociales de esta entidad del Bajío.
Precisamente por la fama que ha adquirido esta bebida, los comercios especializados en prepararla y venderla han incorporado, en tiempos más recientes, una versión enorme. Se trata de los cantaritos gigantes. Con capacidades que van desde el litro hasta 19 litros, estos hermanos mayores de los cantaritos de tequila sirven a manera de jarra para compartir. No obstante, también es común que muchos valientes decidan tomar por sí solos este poderoso elixir tequilero.

Los cantaritos gigantes y la fiesta
Es así que diversos locales se han vuelto muy famosos por preparar cantaritos gigantes de tequila. En toda la región se suelen servir bastante fríos. La variedad en los tamaños de los recipientes de barro se ajusta a la sed y presupuesto de cada persona. También es común que se les añada una sutil esencia de sabor para realzar los ingredientes. Por todo ello, se han vuelto unos auténticos imprescindibles en las fiestas.

Los enormes jarritos de barro son decorados de muchas formas por los maestros artesanos de Tlaquepaque y otras comunidades jaliscienses. La más tradicional es con pinturas de paisajes agaveros o botellas de tequila. Algunos llevan joviales frases y dichos. Las cartas de la lotería son comunes también. Inclusive en temporada del Día de Muertos, los cantaritos gigantes tienen plasmados flores de cempasúchil, calaveras y catrinas. No obstante, en versiones más modernas, también se pintan en la superficie de barro de los cántaros personajes de la cultura popular mexicana. Celebridades como Pedro Infante, Frida Kahlo e íconos de la lucha libre aparecen en los tradicionales vasotes.
El sabor y frescura de los cantaritos gigantes ha llegado hasta la Ciudad de México, con algunos locales especializados en la Plaza de Garibaldi. No obstante, se suele comentar que la presencia de estas enormes bebidas ha opacado a sus hermanos menores, los cantaritos de tequila originales. Por ello es importante conocer y consumir ambos, a fin de que esta tradición jalisciense se conserve.

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