‘El callejón de los milagros’, una película del centro del “D.F.” antes de la gentrificación
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'El callejón de los milagros' es un documento vivo del Centro Histórico a inicios de los 90. Entonces no estaba lleno de turistas y la atmósfera era la de una ciudad cuyo destino era la de sus propios habitantes.
En la historia de la cinematografía nacional, una etapa más que interesante fue la del «Nuevo Cine Mexicano«. En ella surgieron filmes innovadores, siendo probablemente El callejón de los milagros el más significativo de todos ellos. Estrenada en 1995, esta película fue tremendamente influyente y sobre todo, documentó la vida en el Centro Histórico de la Ciudad de México antes del turismo masivo y la gentrificación.

El callejón de los milagros, una película histórica
Estrenada el 5 de mayo de 1995, El callejón de los milagros constituyó un hito en la cinematografía de México por su enorme calidad e impacto. La película fue dirigida por el connotado Jorge Fons (1939-2022) y producida por Alameda Films de Alfredo Ripstein (1916-2003). Está basada en la novela homónima del ganador del Premio Nobel de Literatura, el egipcio Naguib Mahfuz (1911-2006). La adaptación corrió a cargo del afamado escritor mexicano Vicente Leñero (1933-2011). Éste trasladó la historia original del libro, la cual sucedía en El Cairo, al Centro Histórico de la Ciudad de México.
Por otra parte, el elenco de la producción es ampliamente recordado por su enorme talento: Ernesto Gómez Cruz, María Rojo, Bruno Bichir, Margarita Sanz, Daniel Giménez Cacho; Juan Manuel Bernal, Tiaré Escanda, Luis Felipe Tovar, Delia Casanova y sobre todo, Salma Hayek. De hecho, este largometraje fue el que catapultó al estrellato internacional a la actriz oriunda de Coatzacoalcos, Veracruz.
El impacto y excelente recepción del filme se tradujo con once premios Ariel. También obtuvo varias preseas, entre ellas la de Mejor Película Iberoamericana en los Premio Goya, en España, y una mención especial del Festival Internacional de Cine de Berlín. Por si fuera poco, marcó un antes y un después en el cine mexicano influenciado a muchos directores. El mejor ejemplo de ello fue Alejandro González Iñárritu y su aclamada ópera prima, Amores perros (2000), la cual recogió varios elementos narrativos del filme de Jorge Fons.

Una novedad en el cine nacional
La enorme novedad fue el planteamiento de la trama del filme: su trama era coral y fragmentaria, es decir, presentaba tres historias que al final se anudan. El punto central de ellas es el mismo «Callejón de los milagros». Ubicado en el Centro Histórico, allí viven los tres protagonistas de la película. El primero es don Rutilio (interpretado por Ernesto Gómez Cruz), el dueño de la cantina «Los Reyes Antiguos»; a pesar de ser un hombre machista, decide empezar a vivir su homosexualidad oculta. La segunda es Alma (a la cual dio vida Salma Hayek), a quién sus aspiraciones tanto materiales como románticas la llevarán a vivir un trágico amor. Por último está doña Susana (interpretada por Margarita Sanz), la casera de la vecindad, quien ante la desesperación de estar soltera se casa con un hombre a quien solo le interesa su dinero.
Al final, las tres historias se unen en una sola y concluyen. Lo interesante de estos planteamientos es que dividen el drama central, potenciando su impacto. Por otro lado, la película logró deconstruir varios tropos y clichés del cine mexicano. Uno de ellos fue la figura del macho y sus espacios de poder, ya que a través del personaje de Rutilio se muestra su faceta más vulnerable y contradictoria. Además, se mostró a los personajes femeninos en nuevas dinámicas narrativas, renovando el género del melodrama. No obstante, lo que más destacó fue el papel central del Centro Histórico; no fue solo una locación, sino un personaje central del largometraje.

El Centro Histórico: el personaje central de El callejón de los milagros
En efecto, el Centro Histórico es un personaje esencial de El callejón de los milagros. La trama de la película no recreó, sino documentó el quehacer cotidiano en el primer cuadro de la Ciudad de México a mediados de los años noventa. Allí podemos ser testigos de como era la vida en las vecindades, sus figuras típicas y los contrastes socioeconómicos. Detalles tan particulares como los taxis Volkswagen, los «vochos» verdes que circulaban en aquél entonces, resumen por si mismos una época tan distintiva de la urbe.
Y es que la película destaca de forma verosímil lo que era la vida comunitaria que se vivía en el centro. Los lazos, conflictos y demás peripecias que viven los habitantes del callejón nos muestran como la parte más antigua de la capital era el corazón de una vida tradicional de barrio. Nos puede sorprender, pero antes del turismo masivo y la gentrificación, el Centro Histórico era una zona habitacional. Allí vivían familias de toda condición, cuya presencia en la zona se remontaba a décadas, inclusive algo más de un siglo. El terremoto de 1985 provocó que mucha de aquella gente huyera, mientras que otros tuvieron que migrar a los Estados Unidos por la crisis económicas, siendo la más fuerte la del año 1994. En este último aspecto hay que comentar que los personajes de Chava (Juan Manuel Bernal) y Abel (Bruno Bichir) representaron dicha realidad histórica en el largometraje.

Locaciones
Para rodar la película, se escogió como principal locación el callejón de Leandro Valle, el cual se ubica a un costado del Templo de Santo Domingo. Por consiguiente, otro sitio que aparece en el largometraje es la Plaza de Santo Domingo y el Portal de los Escribanos. También se grabó en el Zócalo y el famoso «Callejón de la Belleza», ubicado en la calle de Alhóndiga, entre Soledad y Corregidora, muy cerca del Templo de la Santísima Trinidad.

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