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Turismo de negocios

El Cañón del Sumidero como reto que transforma

Chiapas como Ítaca son destinos que nos retan y nos convierten en héroes de nuestra propia historia. Aquí un texto de Carolina Sánchez Zinny sobre cómo un viaje con propósito puede transformar una empresa.

02-09-2019, 11:31:30 AM
El Cañón del Sumidero como reto que transforma
Shutterstock

Carolina Sánchez Zinny

Siendo adolescente, leí y estudié la Odisea. Todavía recuerdo la sensación que tuve cuando Ulises finalmente llegó a Ítaca. “¡Qué pena!”, pensé. “Con lo bonito que fue el viaje, qué aburrido es llegar”. Después de cruzar el Mediterráneo, visitar lugares desconocidos, conocer príncipes exóticos y monstruos poderosos, me parecía terrible la idea de vivir el resto de la vida en una diminuta isla pedregosa.

Marcela González

Desde siempre tuve claro que el destino es solo una excusa para emprender el viaje. En mi vida adulta he viajado mucho, he visitado decenas de países, he visto lugares espectaculares y he conocido personas de múltiples culturas. Y en cada viaje he aprendido y enseñado algo.

Las experiencias de mis viajes se entremezclan con la historia de Ulises, moldeando así mi manera de ver el mundo y mi comportamiento.

Los viajes con propósito

Viajes e historias son dos manifestaciones del mismo concepto. Un viaje es el recorrido de un viajero de un punto A hacia un punto B, y una historia es el viaje de un personaje de una situación inicial a una final, y por eso ambos tienen efectos transformacionales en sus protagonistas.

Los viajes y las historias constituyen llamadas a la acción que te invitan a descubrir, a ir más allá de lo superficial, a enfrentarte a ti mismo, a tus capacidades y a tus sueños; te involucran y te ayudan a encontrarte con otras personas y contigo mismo. Por medio de un viaje o una historia, vives una vida más fascinante.

Los líderes empresariales del siglo XXI necesitan moldear los comportamientos de muchos dentro de sus organizaciones, alinear a colaboradores con diferentes formaciones, personalidades, creencias, culturas y edades, e inspirar a todo el mundo a perseguir una causa común. La única manera de hacerlo es por medio de una historia común de la que todos quieran ser parte.

Encontrar la historia que impulse la estrategia de la organización es un reto fundamental para cualquier líder, pero, contarla de una manera memorable y apropiada, es una tarea igualmente desafiante.

Las historias de las empresas y las organizaciones se pueden contar de muchas maneras: usando textos, fotos, videos, sonidos, conversaciones privadas. Pero también se pueden contar por medio de viajes transformacionales o “meaningful travels”, que permiten concentrar, en un espacio de unos pocos días, el proceso narrativo más la creación de experiencias impactantes y enfocadas en determinados resultados, logrando así, moldear los comportamientos de los participantes.

Emprender el viaje

¿Cómo pueden las organizaciones seleccionar un tipo de viaje y un destino que cuente la historia corporativa apropiada de la forma más impactante y, al mismo tiempo, inspire y movilice a los participantes?

Imaginemos una marca que compite en un mercado dominado por un líder todopoderoso que dispone de recursos extraordinarios, de una cuota de mercado enorme y de una reputación forjada a lo largo de décadas. Esta marca necesita transformar a su fuerza de venta y a todos sus colaboradores para que encarnen un rol empoderado y se sientan capaces de ganar, aunque todas las apuestas estén en su contra.

Herbey Morales

Y la marca puede lograr este objetivo contando a sus colaboradores una historia basada en la trama de David y Goliath, una trama que presenta a un héroe pequeño que, gracias a sus valores y determinación, logra vencer a un antagonista mucho más grande.

¿Cómo podría una empresa de estas características utilizar un viaje para transformar a sus colaboradores e inspirarlos a que se enfrenten sin miedo al competidor más grande?

El cañón del Sumidero

Por ejemplo, podría organizar para sus colaboradores un viaje al Cañón del Sumidero en Chiapas, durante el cual puedan recorrer el cauce del río Grijalva, enmarcado por acantilados de más de 250 metros de altura. Ver cómo el agua, gracias a su constante e imparable flujo, ha logrado vencer a la roca; es una buena metáfora para entender cómo, gracias a su determinación, los que aparentemente son más débiles pueden vencer a los más fuertes. La experiencia en el Cañón del Sumidero, unida a sesiones especiales de capacitación, tendría un gran poder transformacional.

Jorge Ayala Guajardo Jorge Ayala Guajardo

En un mercado laboral cada vez más difícil, los líderes empresariales del siglo XXI buscan herramientas no tradicionales para impactar en el comportamiento de sus colaboradores y clientes. Todos saben muy bien que los resultados que se logran por medio de presentaciones, mails, reuniones o documentos estratégicos son escasos, lentos y a veces totalmente ineficientes.

Estos líderes tienen el reto de transformar en herramientas de comunicación cosas que antes no eran consideradas tales. Los viajes transformacionales son, claramente, una de ellas. Quizás una de las más poderosas.

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