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El Cerro del Tepozteco

Por: Angel Gallegos

Justo en la cima del llamado “Cerro del Tepozteco”, en las cercanías de Tepoztlán, Morelos, se encuentran los vestigios de lo que fuera un singular adoratorio dedicado a los dioses guerreros mexicas. ¡Descúbrelo!

Afortunadamente para quienes nos sentimos siempre atraídos por esa magia que despiertan las zonas arqueológicas, y vivimos en la Ciudad de México o en sus alrededores, las ruinas del Tepozteco son una magnífica opción que visitar durante el fin de semana en compañía de amigos o familiares, pués basta tan sólo con tomar la autopista México-Cuernavaca y salirse en la desviación hacia Tepoztlán para poder estar en el lugar exacto donde la aventura comienza. Efectivamente, una vez que el vistante se encuentra en Tepoztlán, muchos son los señalamientos que indican donde se encuentra la entrada al camino que conduce a la cima del Tepozteco, donde precisamente se encuentran estos vestigios arqueológicos.

La subida no es fácil, y mucho menos para la gente que no está acostumbrada a hacer ejercicio, sin embargo, existen muchos puntos a lo largo del trayecto donde uno puede sentarse a descansar para realizar así, un ascenso sin contratiempos. Una vez en la cima del Tepozteco, la vista es inigualable: ante los pies del visitante se extienden majestuosos los extensos valles de la tierra caliente del estado de Morelos. Sin duda, esta magnifica vista, después de haber realizado la pesada subida por el cerro, nos invita a descansar hasta alcanzar la tranquilidad física y emocional como para tomar las mejores fotografías del lugar y conocer ahora sí, los vestigios prehispánicos que ahí se encuentran.

Según los arqueólogos, estas ruinas formaron parte de un pequeño conjunto arquitectónico construido durante el gobierno del tlatoani Ahuízotl de Tenochtitlan, donde se rendía culto a las antiguas deidades guerreras mexicas, como así lo prueban los restos de las banquetas que se encontraron, decoradas con procesiones de guerreros ricamente ataviados con escudos y flechas. Estas banquetas a parte de ser la decoración interior de los templos, servían para que sobre ellas se pudieran colocar las representaciones en barro o piedra de los temibles dioses mexicas.

Seguramente en aquellos tiempos prehispánicos, sólo tenían acceso a este santuario los grandes sacerdotes o supremos jerarcas indígenas. Ahora, muchos años después de su gran esplendor, los visitantes del Tepozteco pueden sentir aquí, esa energía que le dio gloria y fama al pueblo mexica.

Vista del Tepozteco

LA LEYENDA DE TEPOZTÉCATL

Se dice que Tepoztécatl nació de una princesa cuyo embarazo fue producto del amor de un pajarillo (o según otra versión, del dios Ehécatl). Los padres de la princesa, enojados, la obligaron a deshacerse del niño, quien fue abandonado en un hormiguero, pero las hormigas en ves de devorarlo lo alimentaron con gotas de miel. Luego fue dejado entre las pencas de un maguey, mas éste lo abrazó con sus pencas, lo alimentó con aguamiel y finalmente lo mandó corriente debajo de río Atongo en una caja de madera. De ahí lo recogió una pareja de ancianos que lo adoptaron criaron y enseñaron todo lo que sabían.

Años después, en Xochicalco, Tepoztécatl derrotó al monstruo Xochicálatl, por lo que fue festejado a su regreso a Cuernavaca. Al salir de Cuernavaca se llevó el sonoro teponaztli y corrió con él a Tepoztlán, evitando que lo alcanzaran al provocar con su orina una gran barranca, lo que le permitió llegar a tocar el teponaztli sobre el cerro del Tepozteco.

En 1558 Tepoztécatl fue convertido al cristianismo por fray Domingo de la Anunciación, quien lo bautizó el 8 de septiembre, dando origen así a la fiesta que cada año se realiza en ese día.

TIPS PARA EL VIAJE

Para llegar: La manera más fácil de arribar a este antiguo santuario mexica es por carretera tomando la autopista federal México-Cuernavaca, desviándose hacia el poblado de Tepoztlán, Morelos. 

En Tepoztlán el visitante puede dejar su auto en las cercanías de la plaza central; no te preocupes, es una localidad amable y segura.   

Es precisamente desde esta vistosa población y a los pies del Cerro del Tepozteco, donde comienza lo más emocionante de la visita. En efecto, aquí inicia una larga y pesada subida por el cerro, la cual culmina justo en la cima donde se encuentran los vestigios de los antiguos templos mexicas. Para ello, no olvides usar el calzado adecuado así como ropa ligera que haga tu recorrido más cómodo.   

Luego de vivir la apasionante aventura de subir al Cerro del Tepozteco y descansar a los pies de las ruinas mexicas, observando la magnífica vista de los valles aledaños, muchos son los restaurantes y puestos de antojitos que aguardan a los visitantes tras su descenso.

 

 

 

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