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Virgen María de Cancuc: la aparición de 1712 que pidió a los indígenas rebelarse

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Chiapas
Virgen María de Cancuc
© Google Gemini

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Según la leyenda, en 1712, la Virgen María apareció ante una joven de 13 años en Cancuc, Chiapas, para pedirle hacer un levantamiento armado.

Aunque en general las apariciones marianas traen mensajes de paz o de consuelo, hay un caso en la historia de México que es bastante distinto. En el año de 1712 apareció la Virgen María de Cancuc, Chiapas. Allí, ante una adolescente, la Virgen no solo declaró que venía a vivir entre los mayas tzeltales, sino también pidió que se rebelaran contra los españoles. Aquél episodio inició una sublevación de grandes proporciones que estuvo a punto de destruir el dominio hispano en la región.

La aparición de la Virgen María de Cancuc

Según refiere la tradición, en una noche de abril del año 1712 en el pueblo de San Juan Cancuc, Capitanía General de Guatemala (el actual estado de Chiapas), en la Nueva España, sucedió un portento. A la joven tzeltal María López (más tarde renombrada como María Candelaria) de 13 años de edad, se le apareció la Virgen María. La madre de Jesús le comunicó a la mujercita que venía a quedarse en el pueblo, que deseaba que le construyeran una ermita y que ayudaría a los indígenas, para lo cual deseaba que se liberaran de los ladinos, es decir, los españoles.

A mediados de junio de 1712 la ermita ya se había construido. No obstante, esto pasó sin la autorización del fraile Simón de Lara. Al conocer la situación, el religioso y un sacerdote convocaron a los vecinos de Cancuc para que declararan sobre lo sucedido. También les pidieron que destruyeran aquél edificio religioso. No obstante, poco después el obispo de la región recibió informes de lo ocurrido así como la visita de un grupo de cancuqueros. Estos le comunicaron que en las orillas del pueblo, nuevamente durante la noche, fueron testigos de como descendió una cruz que resplandecía. En el sitio donde se posó la aparición habían decidido levantar nuevamente la ermita.

Virgen María de Cancuc
A la niña tzeltal María Candelaria se le apareció la Virgen de Cancuc, quién pidió que su comunidad se rebelara contra los españoles. © Google Gemini.

El inicio de la rebelión

Ante la persistencia de los tzeltales de Cancuc, las autoridades eclesiásticas de Ciudad Real (la actual San Cristóbal de las Casas) optaron por cambiar a los dirigentes tradicionales del pueblo. Sin embargo, los vecinos no aceptaron aquella decisión e hicieron huir al párroco local bajo amenaza de muerte. Esto hizo que un jefe tzotzil de San Pedro Chenalhó, Sebastián Gómez, contara que había viajado al cielo. Allí, San Pedro le dio la autoridad para investir sacerdotes indígenas. Este personaje se trasladó a Cancuc y junto a la joven María Candelaria realizaron un ritual en que nombraron a las nuevas autoridades eclesiásticas.

Es de esta manera que de facto se había constituido una iglesia maya paralela a la iglesia a católica. El par que había tenido las visiones de la Virgen y San Pedro adoptaron los nombres de «María Ángel Procuradora de la Virgen Santísima» y «Sebastián Gómez de la Gloria», respectivamente. A Cancuc se le unieron otros 32 pueblos mayas, la mayoría de tzeltales y tzotziles, las cuales crearon un ejército de 3 mil hombres. Aquella fuerza militar recibió el nombre de «soldados de la Virgen» e iban armados con hondas, arcos, flechas y herramientas de campo. Portaban como bandera de su causa a la Virgen del Rosario.

Es así que la fuerza rebelde inició una serie de ajusticiamientos masivos en contra de sacerdotes, españoles y mestizos de toda la región. Diferentes combates dejaron totalmente sitiada a la actual San Cristóbal. Por otra parte, Cancuc fue rebautizada como «Ciudad Real» y Huitihuapan como «Guatemala», a fin de indicar que aquellas poblaciones eran las nuevas capitales de la capitanía. También se conformó una audiencia indígena para que legislara a favor de los mayas oprimidos. Esto hizo que, a las mujeres de los comerciantes y las autoridades virreinales capturados, se les obligara a casarse con los miembros de la nueva iglesia. Mientras tanto, los maridos fueron obligados a trabajar la tierra.

Virgen María de Cancuc
Los tzeltales, tzotziles y otros pyeblos mayas se sublevaron en 1712 contra los españoles. © Google Gemini.

El fin de la rebelión

Era inminente la caída de Ciudad Real (San Cristóbal de las Casas) ante las fuerzas tzeltales, por lo que los españoles adoptaron como bandera a la Virgen de la Caridad. No obstante, para suerte de los sitiados, arribaron tropas de Tabasco y Guatemala dirigidas por el capitán general Toribio de Cosío y Campá. Es así que dicho ejército, a través de una estrategia de tenaza, derrotó a los mayas rebeldes. Se realizaron muchas ejecuciones sumarias, se dispersaron poblaciones y se tomaron represalias contra familiares de María Candelaria, quien ya había muerto en medio de la labor de parto.

Legado de la rebelde Virgen María de Cancuc

En la actualidad, los especialistas concuerdan que la gran rebelión tzeltal de 1712 fue un movimiento milenarista. El milenarismo es la idea colectiva del inminente fin del mundo y el juicio final en sociedades o comunidades en crisis. Por ello, suelen buscar la restauración de un tiempo inmaculado, una suerte de regreso a la tierra prometida donde no hay sufrimiento ni muerte, sino paz, armonía, felicidad y libertad. Las condiciones de explotación, dominio despótico, discriminación y dispersión de sus comunidades hizo que los tzeltales y otros pueblos mayas se sublevaran guiados por la Virgen María de Cancuc, una figura maternal y protectora.

En la actualidad, la efigie de la Virgen del Rosario que sirvió de pendón de los rebeldes de 1712 tiene una importancia capital en Cancuc. De hecho, el 14 de octubre del año 2020 sus habitantes la recibieron con fiesta, marcando un retorno triunfal de esta imagen. La escultura mariana regresó a su hogar tras ser restaurada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Virgen María de Cancuc
La efigie de la Virgen del Rosario que sirvió de bandera a los tzeltales rebeldes fue restaurada y devuelta por el INAH a San Juan Cancuc en el año 2020. © INAH.

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autor Poeta y ensayista. Historiador de formación. México es sus misterios.