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Orquídeas de El Cielo, flora de la Reserva de la Biosfera

11-08-2010, 4:11:17 PM
Orquídeas
© Flickr Orquídeas

Escápate a la Reserva de la Biosfera El Cielo y descubre una gran variedad de orquídeas. Aquí te contamos los detalles de lo que encontrarás.

Mágicas, eróticas, delicadas y exquisitas son algunos de los adjetivos que las personas emplean para designar las cualidades de las orquídeas.

Tipos de orquídeas y características

Las orquídeas constituyen una importantísima familia Orchidaceae, que comprende aproximadamente 30,000 especies, por lo cual se considera la más numerosa del reino vegetal. Su forma de vida es diversa. Las hay epífitas (son las que viven sobre los árboles sin causarles ningún daño), terrestres y rupícolas o litófitas ( que crecen sobre las rocas).

La principal característica y el ornamento más preciado de las orquídeas es la flor, que aunque presenta gran variedad de formas sigue siempre un mismo patrón: tres sépalos, dos pétalos y el labelo, que es un tercer pétalo modificado.

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Sin embargo, lo que diferencia a las orquídeas de todas las demás familias de plantas es la fusión de los órganos reproductores en una estructura única llamada columna, ubicada en el centro de la flor. 

Los sépalos y los pétalos pueden ser similares o diferentes, pero es sin duda el labelo el que ofrece más variedad de formas, tamaños y colores con el propósito de facilitar o asegurar la polinización, dado que funciona como pista de aterrizaje para los insectos.

¿Orquídeas aromáticas?

Además del atractivo visual, algunas orquídeas producen también una amplia gama de aromas cuya función es atraer al polinizador específico de cada especie. 

Por esto, al admirar las bellas y fascinantes orquídeas y disfrutar el suave perfume que despiden, nos damos cuenta de los ingeniosos y sutiles mecanismos que emplean para ser fecundadas y lograr la supervivencia y la continuidad de la especie. 

Las orquídeas en la Reserva de la Biosfera de El Cielo

La República mexicana cuenta con unos 130 géneros de orquídeas, que comprenden 1200 especies, de las cuales 50% se encuentran en los estados del sureste del país.

Tamaulipas, por ejemplo, es una entidad que no es rica en cuanto a la diversidad de orquídeas y aún así posee aproximadamente 80 especies, de las cuales 40 se encuentran en la porción suroeste del estado; en la Reserva de la Biosfera El Cielo.

Un factor que afecta localmente la distribución y la diversidad de estas plantas es la altitud, y el relieve montañoso de la Reserva de El Cielo, lo que la hace especialmente interesante para el estudio de las orquídeas, pues en tan sólo 21 km en línea recta comprende desde los tipos tropicales hasta los xerófitos.

Pero ¿ dónde encontramos las orquídeas? La Reserva de la Biosfera El Cielo posee varios tipos de ecosistemas según sea la altitud sobre el nivel del mar. 

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Contrario a lo que se piensa, no es en los bosques tropicales lluviosos o subcaducifolios donde existe mayor variedad de orquídeas. Son los bosques de niebla de montaña los que poseen mayor riqueza de estas especies.

Eso se debe a que, al chocar con la sierra, las nubes cargadas de humedad que provienen del mar suministran un riego continuo durante todo el año a la vegetación de este ecosistema. Pero, ¿qué tipo de orquídeas encontramos en cada ecosistema? 

Flickr/John Weyk

Orquídeas del bosque tropical subcaducifolio

Al llegar la primavera, cuando el bosque tropical (200-800m de altitud) empieza a adquirir un tono verde-grisáceo por la proximidad de los meses más secos del año, se adorna con las flores de varias especies de orquídeas epífitas

Entre ellas tenemos a las vistosas y llamativas: Oncidiumcebolleta y Oncidium Stipitatum cuyas inflorescencias hasta de 1.5 m de largo producen pequeñas pero abundantes flores de intenso color amarillo punteadas de pequeñas manchas café-rojizas.

Sus hojas son carnosas, de sección circular con ranuras longitudinales que terminan en una aguda punta. Estas son de las especies más resistentes ya que se adaptan bien a los climas cálidos con prolongados periodos de sequía. 

Otra epífita que encontramos durante esta época del año es la Encyclia lividacuyas. Estas tienen pequeñísimas flores (2 cm de diámetro), parecen poco vistosas a primera vista, pero revelan su belleza al ser examinadas muy de cerca.

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Wikipedia

Una gran riqueza natural

Una de las orquídeas más abundantes es la Encyclia belizensis subsp. Parviflora, que se distingue fácilmente en las ramas altas de los árboles por sus tupidas inflorescencias ramificadas pardo-amarillentas. Se puede reconocer esta subespecie por la combinación de la columna con alas y el labelo verrugosos con venas alzadas de color rojo o rojo castaño y por su agradable fragancia “ácida” o de “limón”. 

Al finalizar la primavera y durante el transcurso del verano florece Catasetum integerrimum, una de las más extrañas orquídeas epífitas, ya que posee varias características interesantes.

Entre ellas están que produce flores unisexuales a diferencia de la mayoría que son hermafroditas. Las flores masculinas semejan misteriosos monjes encapuchados y son visitadas exclusivamente por los machos de una especie de abejorros.

Aquellos, al posarse sobre ellas accionan un curioso mecanismo –semejante a un gatillo- que dispara sobre éstos el polen que habrá de ser transportado a las flores femeninas. Probablemente el polinizador es atraído por el peculiar aroma a menta que despiden estas flores, ya que al ser totalmente verdes se confunden con el follaje de las hojas

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Flickr/Mercedes Casal

Orquídeas del bosque de niebla

Conforme avanzamos a zonas más altas de la sierra (800-1400m de altitud), nos internamos en el húmedo y umbroso bosque de niebla notando inmediatamente un cambio radical.

El color verde inunda nuestros sentidos debido a que bromelias, begonias, helechos, musgos, líquenes e innumerables especies de plantas más buscan afianzar sus raíces en el suelo, en las rocas y en la corteza de los troncos y ramas de los árboles.

Cuando la primavera se acerca a su fin y llegan las primeras lluvias de la temporada, el aire de la montaña se perfuma de una agradable fragancia y surgen destellos de colores en los árboles y afloramientos rocosos: son las orquídeas del bosque mesófilo

Es esta la época del año cuando florece la Encyclia mariae, una de las más bellas orquídeas de México, cuyo rasgo sobresaliente es el enorme labelo blanco de las flores. Esta especie, vulnerable, se encuentra en peligro de extinción.

Otra orquídea típica de la Sierra Madre Oriental es la Encyclia candolley identificable por sus flores pardo-amarillentas y el labelo crema con rayas violeta-rojizo. Ambas son epífitas

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Orquídea Encyclia mariae
Flickr/Crazyforflowers

Otras habitantes del bosque de niebla

Dentro de las semiepífitas tenemos las bellas y delicadas Lycaste consobrina y Lycaste deppei, que crecen sobre los árboles o sobre las rocas, pero es más común encontrarlas en este tipo de bosque desarrollándose como litófitas en los afloramientos rocosos cubiertos de espesas capas de húmedo musgo.   

Otra litófita que convive con las Lycaste es la Epidendrum raniferum, que se distingue por su tallo con hojas alternadas y sus grandes racimos de flores (5 cm de diámetro) muy fragantes, de color verde con blanco y punteadas de rojo-púrpura, que la hacen muy atractiva.

Y en esta zona encontramos también la orquídea más grande (sus flores llegan a medir 15 cm) y espectacular de la Reserva: la Stanhopea tigrina, cuyas perfumadas flores se conocen comúnmente como “calaveras” o “toritos”.

El único inconveniente de esta orquídea es su efímera duración.  Una orquídea epífita sumamente apreciada y “perseguida” por aficionados y coleccionistas, es la Laelia ancepso “flor de San Miguel”. Los sépalos y pétalos de estas magníficas y vistosas flores son de color rosado-lila y púrpura oscuro en el labelo, el cual tiene coloración amarilla en su parte media.

Esta especie florece durante el otoño y en los días muy soleados despide una agradable fragancia similar a la de la miel.  La subespecie dawsonii, de los estados de Guerrero y Oaxaca, está considerada en grave peligro de extinción.

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Orquídeas del bosque de pino-encino

A medida que alcanzamos mayor altitud (1400-2000m) y la humedad ambiente es menor, la diversidad de las orquídeas decrece, pero no por esto son menos espectaculares. Al final de la primavera y principio del verano, los árboles se adornan con las gráciles y diminutas flores de la Isochilus cf. Unilateralis.

Aquellas varían de color lila pálido a rosa-morado. Más que planta, esta orquídea parece hierba por el aspecto de sus hojas similares a la del pasto de un jardín. 

Otra especie que engalana los encinos de este ecosistema durante el otoño es la robusta y vistosa Arpobyllum sp. de tallos alargados y flores pequeñas, concentradas en densas espigas cilíndricas color rojo púrpura.

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 La lluvia y las orquídeas

En la época de lluvias, en el suelo de las partes más húmedas y sombrías del bosque donde se concentran grandes capas de rico humus, crece la terrestre Calanthe sp., que se destaca por su tallo con pequeñas flores blancas de labelo crema.  Superando la cima de la montaña, descendemos por el costado occidental de la Reserva para adentrarnos en un bosque más abierto, de encinos achaparrados y pinos correosos.

Aquí, el paisaje cambia radicalmente y nos topamos con gran cantidad de especies xerófitas que crecen en la agreste y desnuda superficie rocosa del terreno. Pero esto es engañoso, ya que en la época más seca del año, cuando los encinos desprovistos de sus hojas adquieren un aspecto fantasmal con largas hebras de heno o paxtle que cuelgan de sus ramas, se alegran con la presencia de las flores de la Laelia speciosa.

Se trata de una de las más bellas especies del género y quizá de las más notables de todas las orquídeas. Es fácil de distinguir por el gran tamaño de sus aterciopeladas flores (9cm de diámetro) de color rosa-lila y su amplio labelo con borde también rosalila y centro más claro.

Despiden un tenue aroma semejante al de las violetas. Algunos nombres comunes son “flor de mayo”, “flor de Corpus” o “lirio”.  Esta especie está en peligro de extinción, pues es colectada intensivamente por el gran valor ornamental de sus flores; incluso ha llegado a desaparecer localmente en algunos estados del país.   

Especie de amplia distribución

La Encyclia cochleatase (Prosthechea cochleata) distribuye en 12 estados del país cercanos al Golfo de México. Dentro de la Reserva de El Cielo se encuentran abundantes poblaciones en todos los ecosistemas descritos, desde las márgenes de los ríos de la zona tropical hasta los bosques de encino de la alta montaña, y florece durante todo el año. 

Esta especie epífita es inconfundible por la forma de sus flores (5cm de diámetro), con un labelo purpúreo cóncavo, sépalos y pétalos que cuelgan, de color verde-amarillento, por lo que se les conoce como “conchitas” o “pulpitos”.

El color púrpura del labelo, en algunas flores, tiene un tono tan oscuro que parece negro. Esta confusión ha dado fuerza a la leyenda de “la orquídea negra” que habita en lo más recóndito de los bosques de la Reserva; pero contrariamente a las orquídeas de ficción, en realidad no existe ninguna especie en el mundo que tenga flores verdaderamente negras.  

Fotografiar orquídeas, una tarea difícil

Las personas que han leído acerca de la riqueza en orquídeas de la Reserva de la Biosfera El Cielo y la visitan ocasionalmente en una fecha determinada del año con la intención de conocerlas, generalmente regresan desilusionadas.

Esto se debe a que la mayoría de las personas, legas en la materia, desconoce la fisonomía de estas plantas ya que sus flores aparecen en diferentes épocas del año, durante un lapso relativamente corto, y se localizan en diferentes tipos de bosque y altitudes.

Esto es más comprensible aún si se toma en cuenta que la reserva tiene una superficie total de 144,530 ha con distancias de 40 km entre los límites oriental y occidental, con un intervalo de altitud que oscila entre los 200 y en 2 300 msnm

Es precisamente esto lo que me impulsó a escribir este artículo con el objeto de que aficionados y público en general puedan reconocer y admirar algunas de las orquídeas que crecen dentro de ésta, y sepan cuándo y dónde es posible encontrar y observar sus fabulosas flores. 

Los riesgos de visitar la Reserva

El fotografiar las orquídeas no ha sido fácil, me ha tomado mucho tiempo desde que inicié en enero de 1995, aprovechando el poco tiempo libre que me permite mi profesión. El hecho de vivir en Ciudad Mante, Tamaulipas, a escasos 46 km de la reserva, es una gran ventaja, aunque no por eso las excursiones a la sierra dejan de ser “pesadas” y no están exentas de cierto grado de riesgo.

Por ejemplo, me han picado las abejas que buscan el néctar de las flores; me han atacado las hormigas que habitan en los árboles de donde cuelgan las orquídeas y que se excitan fácilmente en con la presencia de cualquier escalador inesperado, e incluso en una ocasión sufrí una caída desde una altura de 4m de la que sólo me queda como recuerdo la cicatriz de la herida que me provoqué al rozar con la espalda una aliente de una roca.

Pero también debo confesar que no siempre ha sido así, ya que algunos amigos me han permitido fotografiar ejemplares de sus colecciones particulares. Aunque no he fotografiado las 40 orquídeas, he incluido al menos las especies más comunes y también las más bellas y espectaculares de esta región con el propósito de brindar al lector un mejor conocimiento de esta singular familia de plantas.   

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Si vas a la Reserva de la Biosfera El Cielo

  • Se llega a Gómez Farías, umbral y acceso tradicional a la reserva, por una desviación pavimentada de 11km, partiendo de la carretera núm. 85 a 34 km al norte de Ciudad Mante, Tamaulipas.
  • Otro punto de entrada es un camino revestido, de 6 km, que cruza el río Sabinas, límite oriental de El Cielo, partiendo del poblado El Encino sobre la misma carretera 85, a 58 km al norte de Ciudad Mante. 

Nota: Si desea visitar la reserva le recomendamos hablar a la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y preguntar por el acceso, ya que tenemos entendido que se necesita permiso para visitar este lugar. 

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