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Arte y Artesanías

Peyote, un viaje para conocerlo

El peyote es un cactus endémico de México que tiene propiedades alucinógenas y que está en peligro de extinción.

23-05-2018, 4:01:10 PM
Peyote, un viaje para conocerlo
Jacqueline Castellón

El venado canta y el sol se levanta,
en la wirikuta en la tierra del peyote,
el águila vuela en el cielo del desierto,
en la wirikuta en la tierra de los sueños.
(fragmento canto del peyote del caminante del desierto Tlahuizminani)

De dónde es el peyote

El peyote se da en las regiones desérticas de México y se usa desde tiempos prehispánicos con fines medicinales y visionarios. Los indígenas raramuris, huicholes, mexicas y, posteriormente, navajos y otras etnias norteamericanas lo usaron para sanar cuerpo y espíritu, es por eso que lo llaman “medicina”.

En la actualidad el lugar más común para consumir peyote o hikuri —llamado así por la cultura wixarika (también conocida como huichol)— es la región conocida como Wirikuta, en San Luis Potosí.
Wirikuta es famosa por ser el lugar donde los indios huicholes peregrinan cada año para recolectar el cactus y obtener sus poderes visionarios.
Peyote en WirikutaJacqueline Castellón Fuentes

¿Qué significa el peyote para los huicholes?

Para los huicholes el hikuri o peyote es considerado un maestro, lo llaman “el sabio” porque es como un libro donde pueden ver cómo conducirse en su mundo espiritual, al mismo tiempo que les dice cómo cuidar a su familia y a su comunidad para que su mundo siga existiendo.

Se dice que el hikuri o peyote sana el alma y limpia el espíritu ya que al ingerirlo es posible llegar a nuestro pasado, conectar con nuestro ser interior y ver qué es lo que nos está dañando.

Por lo anterior, días después de haberlo ingerido los pensamientos están más lúcidos y se es capaz de hacer cambios en la vida personal que de otra manera no se pueden hacer.

Por lo tanto es importante entender que el peyote no es una “droga”; es decir, no fue creado de manera sintética para producir alucinaciones, por lo que su uso va más allá de lo recreativo.

Cabe mencionar que aunque el peyote no está considerado como droga, es un delito federal portarlo o extraerlo de su lugar de origen, ya que es una especie que está en peligro de extinción. Los únicos que tienen permiso de transportarlo y cultivarlo son los huicholes.

Evita problemas: déjalo en su hábitat. No intentes llevarte uno para sembrarlo o consumirlo en tu casa, ya que existen varios retenes militares y policiacos en la carretera y podrías meterte en un grave problema.

Peyote en WirikutaJaqueline Castellón Fuentes

Leyenda de cómo nació el peyote

Una antigua narración huichol cuenta que un grupo de cazadores hambrientos salieron a buscar alimento para ellos y su pueblo. Después de varios días de caminar y caminar, vieron un venado y lo persiguieron para cazarlo.

Este venado en su recorrido los llevó a lo que hoy es Wirikuta, la tierra sagrada, y en este lugar desapareció ofrendando su vida para convertirse en el peyote, cactus que ahora es vida y sustento para el pueblo wixarika o huichol.
Sin embargo, su persecución no rindió frutos porque después de varias semanas y de haber recorrido varios kilómetros finalmente el venado desapareció en el lugar que hoy es Wirikuta. Los cazadores asombrados vieron cómo sus huellas se convertían en peyotes.

Llevaron el peyote a su pueblo. Se alimentaron con él y vieron que también sanaron sus enfermedades y su espíritu; por eso lo consideraron un dios.

Desde ese momento, los huicholes realizan una peregrinación cada año desde su lugar de origen hasta Wirikuta para recrear el recorrido que hicieron sus antepasados cuando perseguían el venado y para pedirle lluvias, sustento y salud para su pueblo.

Debido a esta leyenda a la recolección del peyote se le conoce como “la cacería del venado”.

El corte del peyoteJacqueline Castellón Fuentes